05/23/2018
Columnas

Ser Mujer

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Fueron varios los ultrasonidos que debimos practicar para llegar por fin al día en que sabríamos tu sexo, para ese entonces las cosas no se vislumbraban tan grises como años después, tu papá todas las noches untaba en mi vientre una pomada que, por cierto, nunca olvidaré su aroma; te hablaba, pero honestamente ambos creíamos que eras un varón. El día que el médico nos dijo que eras una niña sentí mucha confusión y creo que tu papá igual, por mi cabeza pasaron todo tipo de pensamientos, desde no saber cómo cuidarte, pues, por mala educación, siempre creí que una mujer era “frágil”; pensé en el día que tendrías que menstruar, si tendrías cólicos, en fin muchas cosas que incluso aún están muy lejos de llegar. La cara de tu papá fue algo desencajada al recibir la noticia. Yo, estúpidamente, me preocupé pues pensé que sentía molestia; al salir del consultorio médico le dije: “¿Qué te pasa Dany, no querías que fuera niña, verdad?”, inmediatamente me dijo: “No es eso, lo que pasa es que pienso en todo, y pienso en sus accesorios”. Sinceramente me dio gusto saber que su preocupación solo eran los accesorios que usarías, cuando naciste y el médico me dijo: “ya nació su hija, dele un beso”,  nunca sentí tanto orgullo en mi ser, ese día sentí y viví como nunca el SER Mujer, entre el dolor físico y el foro de médicos alrededor nuestro, sonaba a lo lejos la canción “A Dios le pido”, justo en la estrofa que dice: “Que mi alma no descanse cuando de amarte se trate mi cielo” expulsaron mis lágrimas, esta vez de sentir tanto amor. Y es que la Mujer, hermosa Leonora, es justo eso, dadora de vida, y tenga o no hijos, siempre da vida, transforma, innova, crea, y aunque este mal hecho, a veces soporta, sufre en silencio, ama con pasión, con dedicación, aun a pesar de no siempre recibir lo mismo. Hoy puedo decirte que estaba muy equivocada al pensar que la mujer es el sexo débil, que siempre necesita de un varón para apoyarse en él, ya sea un papá, un tío, un hermano, etc., esto no es ley, es solo una “norma” más que equívocamente nos fue heredada. No existen los príncipes azules, pero sí existen caballeros valientes que siempre estarán dispuestos a caminar a lado tuyo,  para hacerte crecer y explorar lo mejor de ti misma. A SER MUJER también se aprende y aunque me falta mucho por aprender y corregir, gracias a hombres y mujeres que me aman, empiezo a tomar el timón y con él viene el arrepentimiento de lo que no hice a tiempo, ni para ti, ni para mí, pero que me esforzaré por ambas a cada respiro, aunque cueste. Ser mujer es no juzgar  a otra fémina por sus acciones, sexuales, profesionales o de conducta, pues cada una somos un universo, que debe ser respetado, empezando por nosotras mismas, situación que en tiempos anteriores no ejecuté, por nubarrones falsos, no hay mujeres santas, ni pu.., solo hay mujeres con más amor así mismas y unas que necesitarán el reconocimiento de alguien más para sentir que valen, a las segundas no debemos juzgarlas pues ya cargan su propio dolor interno. Ser mujer es mostrar tu belleza de manera sutil, sin caer en la exageración, sin caer en el exhibicionismo. Leonora, una mujer bella como tú  no necesitará mostrar su cuerpo desnudo o de piernas abiertas para lograr aceptación colectiva, para lograr un mísero “like”, como mujeres llegó el tiempo de entender que somos más que eso, no eres un envoltorio, ni un concepto, eres un huracán de inteligencia y de amor por dar y recibir, no juzgues, pero tampoco imites posiciones o culturas erróneas que nos llevan a la involución como seres humanos de respeto. Toma el ejemplo de grandes mujeres y hombres que dignifican la existencia humana segundo a segundo de su vida, nosotras somos bendecidas por que tenemos muchos ejemplos de grandeza entre nosotras. Quiero que sepas que la grandeza de una mujer no proviene de que sea profesionista o no, eso es solo una oportunidad que algunas tenemos de recibir mejor preparación académica, pero de hecho algunas de las mujeres más importantes en nuestras vidas no concluyeron ni la preparatoria, pero son ejemplo digno de mujer. ¿Sabes?, a diario al salir a trabajar por las mañanas me gusta observar el correr de la gente, me emociona ver que el movimiento de esta ciudad en su mayoría lo constituyen no hombres ni mujeres, son seres humanos que se mueven y sienten y que hay hombres que se vuelven mujer al ser empáticos con ellas y mujeres que se vuelven un poco hombre al hacerse cargo por entero de sus hijos, y todo lo mueve el amor. Todas las mañanas cuando el día iniciaba, a la salida de la oficina de tu papá, veía a una mujer joven de unos 30 y tantos años, vende tamales, y por cierto sus tamales son exquisitos, vende atole; aunque su mirada se ve triste tiene una mirada de amor tremenda, justo a las 8:40 am,  un transporte pasa por su pequeña hija, que se ve es de edad preescolar, cierta ocasión mientras madre e hija se despedían la niña le dijo a su mamá: “eres la mamá más hermosa”, y ella contesto: “Ay chamaca, como crees, estoy grasienta hija, no te acerques te vas a ensuciar tu ropa”. Lo que la niña contesto me dejo perpleja: “no es grasa  mami, es tu trabajo y no es sucio lo que haces, eres la princesa de los tamales”. ¿Sabes?, para mi tu abuela Eugenia es la reina del hogar, pues a su modo procura tener una casa digna para todos, ella es la Reina de muchas cosas, cuando dio clases de aerobics era la reina, algún día tu abuela limpió anaqueles para podernos dar de comer pues tu abuelo se quedó sin empleo, ella era reina de la limpieza. Tu abuela Lupe es y será reina de la costura, tus bisabuelas son y serán reinas de todo lo que hicieren, hay reinas de los tamales, reinas de la limpieza, reinas chofer de uber, reinas meseras, reinas cajeras, abogadas, ingenieras, artistas, activistas, cantantes, reinas del oficio más antiguo, reinas periodistas y por supuesto todas guerreras. Hoy es día de la mujer y como en casi todos los días de “celebración” puedo decirte que aunque hay muchos avances en torno a nuestros derechos, sigue existiendo aun mucha miseria emocional tanto en hombres como en mujeres que nos hacen en ocasiones volver mounstros contra nuestro género y el género masculino, quisiera que crezcas sólo en respeto y que ambas entendamos que violencia genera siempre violencia, que debemos reeducarnos juntas, que no te quiero mutilada ni de pensamiento, ni de ideales, ni de felicidad mucho menos físicamente. Este día vale la pena recordar con amor a todas aquellas mujeres, algunas niñas que se les ha arrebatado la  vida por una limitación ideológica o por odio acumulado a la vida, hoy me duele mi país y espero trabajar duro por ti, porque seas una mujer valiosa a tu patria, porque no generes violencia en nadie y que nadie lo haga en ti. No te quiero cerca de ningún ser violento por ello debo crecer y ser mejor de lo que antes fui o serlo si jamás lo fui. Hoy más que celebrar quiero trabajar por aquellas que ya no ven la luz  por feminicidios, por violencia familiar o por suicidio ya no están más aquí, pero que su aura sigue viva a través de lo que dejaron para las que vienen en camino, para que nunca mas, ni una menos. Nunca lo olvides mi guerrera azteca, hermosa, lo que dijo Virginia Woolf “No hay barrera, cerradura, ni cerrojo, que puedas imponer a la libertad de mi mente”. Con amor para todas esas poseedoras de la fresa exquisita de amor.

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