10/19/2018
Mujer

Braquiterapia, ataque interno al cáncer cervicouterino

jess

Es una forma de radioterapia por la cual se colocan fuentes radioactivas dentro del cuerpo o tumor para administrar radiación desde adentro hacia afuera

A nivel mundial el cáncer cervicouterino es el tercer tipo de carcinoma más común en las mujeres, razón por la cual los tratamientos para el combate a esta enfermedad han evolucionado de tal forma que hoy en día se cuenta con tecnologías que permiten eliminar a las células malignas desde dentro.

La braquiterapia es una forma de radioterapia por la cual se colocan fuentes radioactivas dentro del cuerpo o tumor para administrar radiación desde adentro hacia afuera. Esta forma de terapia es ideal para administrar una gran dosis de radiación a los tumores con un efecto mínimo sobre los tejidos normales circundantes.

De acuerdo con el doctor Andrew Farach, Radio-Oncólogo y profesor asistente del Institute of Academic Medicine & Weill Cornell Medical College del Houston Methodist Hospital, “existen dos formas de administración de la braquiterapia: intracavitaria (dentro de una cavidad corporal) o braquiterapia intersticial (colocando agujas a través del tumor o tejido) para administrar una radioterapia precisa. La braquiterapia también se puede dividir en dosis baja (LDR), dosis pulsada (PDR) o alta dosis (HDR)”.

Agregó que, “la braquiterapia es una técnica de radiación que es utilizada desde hace décadas en el Houston Methodist Hospital, para diferentes tipos de cáncer, sin embargo, recientemente hemos invertido en la expansión de aplicaciones para la braquiterapia adaptada de alta dosis, guiada por imágenes, a fin tener mayor precisión y calidad, así como la comodidad para el paciente de tener un tratamiento ambulatorio.”

“La braquiterapia guiada por imágenes ofrece una ventaja para minimizar los efectos secundarios a largo plazo de la terapia al minimizar la dosis a estos tejidos aledaños al tumor.”
La braquiterapia es un tratamiento que requiere de un equipo multidisciplinario que incluye un Radio-Oncólogo, Físioradiólogos y un equipo de enfermería.

Para finalizar, el doctor Farach aseguró que actualmente en “Houston Methodist Hospital, estamos tratando más de 380 casos de braquiterapia por año. La mayoría de los pacientes son tratados con intención de cura, lo que significa que se espera que estos pacientes tengan una mayor expectativa de vida. Asimismo, en el Houston Methodist estamos enfocados en minimizar el riesgo de efectos secundarios a largo plazo.”

Jessica Guzmán, ejemplo de vida
En 2017, luego de varias irregularidades en su periodo menstrual, Jessica Guzmán decidió visitar al ginecólogo para hacerse un chequeo y conocer qué estaba sucediendo con su cuerpo.

Tras un Papanicolau de rutina, el médico detectó lesiones en el cérvix, lo que le llevó a tomar una muestra y tras un estudio de patología, llegó la fatal noticia: padecía cáncer.

“Fui al médico para un Papanicolau y él vio algo, me tomó muestras y a la siguiente semana me dijo que tenía cáncer, me envió con una Doctora, la cual al principio me dijo que iba a entrar a cirugía para extirpar el tumor, pero luego de hacerme más estudios se dio cuenta que el tumor era más grande de lo que pensaban y por eso no podía entrar a cirugía, sino someterme a tratamientos de quimioterapia, radioterapia externa e interna.”

Con 31 años de edad y dos hijos, uno de 9 y otro de 12 años, a Jessica le detectaron una forma muy agresiva de cáncer de cérvix, por lo que era vital realizar todo el tratamiento de la manera más pronta posible.

“Me dijeron que todo mi tratamiento tenía que ser en 8 semanas para poder tener un mejor pronóstico. Comencé mi primera quimioterapia la última semana de noviembre, al mismo tiempo inicié la radiación externa; acabé mi quimio el 26 de diciembre y la radioterapia externa, el 29 de diciembre.”

Agregó que “al término de estos tratamientos comencé con la braquiterapia, que es radiación interna que ayuda a atacar las células cancerosas desde dentro. Inicié el viernes 5 de enero y terminé el lunes 15 de enero.”

Al término de la terapia de radiación interna, Jessica Guzmán recibió la gran noticia que el tumor había desaparecido, sin embargo, aún quedan células de cáncer que deben estar vigiladas hasta su siguiente consulta en este mes de abril.

Mientras tanto, Jessica continua su vida trabajando en Recursos Humanos de una empresa, cuidando de sus hijos, recomendando a todas las mujeres que se hagan chequeos de rutina constantemente y confiando que vencerá a la enfermedad ya que, si uno se pone metas, todo es posible.

En imagen: Jessica Guzmán

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