07/17/2018
Salud y nutrición

Mayor atención a los síndromes geriátricos: Inapam

adulmay

Son el conjunto de síntomas y signos relacionados con una enfermedad

Las personas mayores han incrementado su participación en la sociedad, demandando una mayor y mejor atención médica, más preparada y orientada a comprender su singularidad y la complejidad de las situaciones que acompañan esta etapa de la vida, señaló el doctor Sergio Valdés y Rojas, director de Atención Geriátrica del Inapam.

Explicó que los síndromes geriátricos son el conjunto de síntomas y signos relacionados con una enfermedad. Aunque heterogéneos, los síndromes geriátricos comparten muchas características, señaló.

Detalló que su efecto en la calidad de vida y discapacidad es importante. Tienen factores subyacentes que involucran otros órganos y funciones, y son más frecuentes en adultos frágiles, señaló el especialista. Puso énfasis en la prevención, pues de lo contrario sus repercusiones son catastróficas.

Y los describió, son: vulnerabilidad, fragilidad, caídas, inmovilidad, úlceras por presión, depresión, demencia, incontinencias, polifarmacia.

Fragilidad

Dijo que se caracteriza por deterioro en las reservas fisiológicas del individuo, que lo hacen vulnerable y alteran su capacidad de respuesta al estrés; pérdida de vitalidad. La fragilidad en adultos mayores se debe a la combinación de factores biomédicos y psicosociales.

Entre los primeros están, la fatiga, debilidad muscular (sarcopenia), pérdida de peso, infecciones, comorbilidad, deterioro cognitivo, déficit sensorial, polifarmacia, disminución de fuerza y movilidad, disminución de resistencia, anorexia, malnutrición, marcha inestable, discapacidad, osteopenia, indicó.

Y los segundos, añadió, son edad mayor de 80 años, bajo nivel educacional, viudez reciente, vivir solo, bajos ingresos económicos, depresión, deterioro cognitivo, red de apoyo, institucionalización, apuntó.

Caídas

Valdés y Rojas comentó que las caídas constituyen un marcador claro de fragilidad en la vejez. Las caídas constituyen uno de los síndromes geriátricos más importantes, dada su alta prevalencia y las consecuencias que tienen para la vida, la familia y las instituciones.

Explicó que son causa frecuente de muerte en personas mayores de 65 años de edad por complicaciones. Su importancia radica en la consecuencia que suele ir asociada con menor o mayor gravedad: contusiones, heridas, fracturas, hematomas y fallecimiento. Además, propician la hospitalización y la institucionalización.

Señaló que las fracturas de cadera constituyen la causa más frecuente de muerte traumática en mayores de 75 años, e hizo hincapié focos rojos en los que hay que estar alertas para evitar las caídas: cambios en el control de la postura, cambios en la marcha, alteraciones relacionadas con la estabilidad, sarcopenia, deterioro cognitivo y disminución de agudeza visual y auditiva.

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