09/19/2018
Metropoli

Por su alto valor nutricional, productores piden que se incluya el amaranto en la canasta básica

amaranto

La FAO recomienda que a diario se incluyan 30 gramos de amaranto para fortalecer la alimentación y bajar los niveles de desnutrición en nuestro país

Por contener un poco más de proteínas que la carne y la leche, productores de amaranto piden a las autoridades incluirlo en la canasta básica alimentaria, contar con precios de garantía mínimos para darle estabilidad al productor, conservar la semilla e impulsar la actividad sustentable del cereal.

Destacaron la importancia de la siembra, transformación, comercialización y consumo de este cultivo nativo de la Ciudad de México.

Marco Antonio Bravo Vázquez, miembro del Sistema Producto Amaranto CDMX, detalló que desde 1930 se volvió a sembrar amaranto en el pueblo de Tulyehualco, Xochimilco y a partir de 1980 se transformó en otros productos y no únicamente en pepitoria.

Afirmó que “el amaranto tiene un poco más de proteínas que la carne y que la leche, por eso desde hace 13 años estamos luchando porque se incluya en la canasta básica”.

Agregó que “la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recomienda que a diario se incluyan 30 gramos de amaranto para fortalecer la alimentación y bajar los niveles de desnutrición en nuestro país. Queremos que cada estado provea del cereal a sus habitantes, que lo consuman y divulguen sus propiedades”.

El presidente del Consejo Estatal de Productores de Amaranto de Tlaxcala, Perfecto Barrales Domínguez, comentó que se puede hacer una mezcla de maíz nativo y amaranto para hacer atole, que según la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) “es el alimento ideal y sólo costaría mil millones de pesos, es decir, siete veces menos, con mejor calidad y más nutritiva”.

En tanto, Víctor Suárez Carrera, integrante de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC) sostuvo que las propuestas recogidas podrán ser discutidas y analizadas, en conjunto con los productores, transformadores y comercializadores.

Destacó que es importante revalorizar el amaranto y considerarlo como parte de la canasta alimentaria; implementar el sistema de precios mínimos garantizados para darle estabilidad al productor, mejorar la transformación y la distribución, a través de las tiendas Liconsa y Diconsa que se encuentran en todo el país.

Finalmente, Mauricio del Villar, del Grupo de Enlace para la Promoción del Amaranto en México, externó su preocupación, porque a pesar de que México es país de origen del amaranto, su siembra ha ido a la baja en los últimos años debido a la falta de incentivos para la producción, que en el caso de la CDMX está basada en los pequeños productores de Xochimilco y algunas zonas de Milpa Alta y Tláhuac.

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