11/17/2018
Columnas

“Daughter”

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Dicen que la palabra madre o padre no merece ser dicha a cualquier persona, pero, ¿Qué es para ti una hija, o hijo?, hablo de hija como término y porque es una HIJA la que acompaña los días de mi vida, es una hija a quien a veces le fallo, a veces le hago feliz, es una hija quien todos los días por la mañana (incluso en los más nublados) tiene una sonrisa para esta madre en entrenamiento.

“Daughter” es el tema de Pearl Jam, que el día de hoy hace un remolino de emociones en mí; hermosa Leonora quiero decirte que hace no mucho escuché una entrevista de Eddie Vedder donde justo hablaba de esta letra, lo único que me quedó fue agachar la cabeza y entender que muchas veces no he sido merecedora de decirte: HIJA, pues la palabra en si misma lleva la fuerza de lo que debería implicar la responsabilidad que se tiene con la persona a quien una le da vida.

En el tema Vedder, a decir de los seguidores juega con las palabras: violines y violencia, lo cual se plasma en el songbook, al parecer es la historia de una niña como tantas que quiere salir adelante a pesar de estar en medio de la violencia, y pide a quien la “cuida” que no le llame hija, en este caso habla de la violencia de una madre exigente, pero bien puede ser un padre, un tío, una abuela o cualquier figura que en lugar de guiarte te cause temor.

“Ella resurgirá”, es la parte con la que me quedo del tema, es la parte que me da la esperanza de saber que, aunque me equivoqué y he permitido tener cerca de ti personas que no han sido pacientes contigo, siempre serás tan fuerte que sabrás perdonar y seguir tu camino, quiero ser merecedora siempre de llamarte HIJA, pero no solo es querer, pues debo trabajarlo, debemos trabajarlo como el equipo en el que nos hemos convertido.

Últimamente me es tan difícil hablarte (escribirte), de cualquier tema, sin duda han sido días en los que se han marcado muy fuerte las grietas del corazón, a pesar de ello hay miles de luces dentro de cada una (la mayoría de ellas con nombre de personas).

Esta vez solo quiero decirte que es importante que por más grietas que vayas acumulando (y espero no sean muchas) debes mantener tu fortaleza y saber tu valor. Habría querido ser la mejor persona y la más acertada en mis decisiones cuando llegaste a este mundo, para muchos tu madre será los peores calificativos que puedan pasar por sus mentes, para otros seré la mejor, pero hoy puedo decirte que lo más importante para mí en este momento es que sepas que como tú, soy un humano.

Gracias a la oportunidad que me dió Marbel Reséndiz e Irene Juárez, su mamá, pude “exorcizar” una pequeña parte de mí, esa que se aferra a querer ser víctima y no la protagonista de mi vida. Dejar ir a alguien que amas siempre será una decisión difícil, pero entiendes que no puedes retener a nadie ni nada a la que “hagas mal” o te “hagan mal”. Hermosa Leonora muchos sucesos han pasado desde la última vez que pude decirte algo.

Papá ya no habita en los mismos espacios que nosotras, son decisiones de adultos, simplemente así fueron las cosas, a pesar de esto quiero que sepas, que habría aceptado lo inaceptable con tal de darte una familia que vieras “normal”; pero un día simplemente me di cuenta de que estabas observando todo y que no bastaba con querer darte una bonita familia, me di cuenta de que tú, menos que nadie, merecías mediocridad.

Ambos estábamos siendo mediocres contigo y con nosotros mismos, hoy duele, me duele, y duele mucho, la idea de no ser la mujer que pudo darte o tener cerca de ti un padre, sin embargo, se que era un trabajo que no solo me correspondía a mí, y lo que sí me corresponde enteramente es darte mi mejor ejemplo y tenerte cerca de las personas que incondicionalmente están dispuestas a ser leales y amorosas a ti.

Ya fueron casi dos meses desde que corrí tras un auto color arena para tratar de detener lo indetenible, para aferrarme con todas mis fuerzas tras el amor (el amor no se corretea hija), corrí como le contaste a tus amiguitos tras el auto para que papá no se fuera, pero hay cosas, sucesos, personas, y demás que una vez girada la rueda ésta no se detiene.

Cuando era niña algún día vi a mi papá hacer sus maletas, cuando eso ocurrió mi corazón se agrietaba, pero siempre mamá era esa luz en la grieta de la que habla el maestro Cohen en su obra, esa grieta que te mantiene fuerte, y que yo no supe ser para ti, sin embargo, tu haz permitido la entrada de luz en mi sin que yo lo imaginara y nuevamente mi madre, tu abuela, es esa grieta de luz en ambas.

Todas esas luces que nos han soportado y levantado en este proceso tienen nombre, algunas nos han dado de comer, otras nos han dado sonrisas, otros consejos, otros regaños, pero el común es que todas esas personas han estado cerca de ti y de mamá desde el amor y no del juicio.  Tus tíos Ale y Lolo, tu tía  Miriam Rojas, tus abuelos, Nohemí quien con todo el amor del mundo nos abrió las puertas de su casa y de su confianza en los días más nublados, al igual que toda su familia, Johana gracias por tus apapachos y paciencia a mi Leona, Margot Rodríguez gracias por siempre escucharme.

Si hablamos de amor puedo decirte que por ejemplo Nohemí no lleva tu sangre, pero es de esa familia que tú eliges y sabes que te ama. Gracias Alejandro, gracias porque con su préstamo pudimos comprar lo que en ese momento necesitaba Leonora, pero aún más gracias por tu confianza y por no defraudar la mía, Clau Rodríguez, gracias siempre por tus regaños.

Maricarmen Pérez gracias por prestarme todos esos productos para venderlos, y por ese corazón optimista, gracias a eso Leonora se potenció como una gran pequeña vendedora.  Es mucha gente desde terapeutas, amigos, cómplices y también “enemigos”, porque sin el existir de esa gente que no le agrado no habría podido prepararme para ser una mejor mamá para ti, y la crítica lacerante también se debe agradecer.

Hermosa guerrera Leona: “I’ve done my best, I know it wasn’t much, I couldn’t feel, so I learned to touch. I’ve told the truth, I didn’t come here to London just to fool you. And even though it all went wrong, I’ll stand right here before the Lord of Song; With nothing, nothing on my tongue but Hallelujah” (Hice lo mejor que pude, sé que no fue mucho. No pude sentir, así que aprendí a acariciar. He dicho la verdad, no vine aquí a Londres solo a tomarte el pelo, y aunque todo salió mal, me presentaré aquí mismo, ante el Señor de la Canción, con nada, nada en mi lengua salvo un… Aleluya, Leonard Cohen).

Un Aleluya es el que doy hoy a Dios por ti, por mí, por los que están y los que han decidido no estar en ésta tu historia, porque una cosa es decir querer estar y otra trabajar por estar. Gracias Dios por pasarnos por este umbral de dolor para unirnos como la carne que somos, mamá e HIJA, una hija que resultó mas amorosa e inteligente de lo que pensé, Leonora lleva en el colegio casi los dos meses de mayor caos y sorpresivamente es una de las mejores niñas de su clase, educada, amorosa, responsable, y algunas veces distraída.

Hoy me haz dicho que te encanta la clase de música, que te gusta ver cuando nacen las flores, que quieres un panda gigante de peluche y que no quieres ser mexicana, que mejor quieres ser del país de Querétaro, mi amor Querétaro no es un país, es un estado y es parte también de México lo cual de todos modos te hace mexicana (pero es agradable oír tu platica cargada de inocencia)

“Mamá me dan miedo los elefantes muertos porque vi que unos señores los mataron, a esos señores no les gusta la vida y no me gusta la gente que no le gusta la vida”.

Respondí:

“¿Cómo es cuando no te gusta la vida?”

  • Y nuevamente la lección que me diste me hizo parar un poco la tormenta de dolor cuando respondiste:
  • ”Ay mamá cuando no te gusta la vida, matas a los elefantes, o no te ríes con los payasos, o solo haces llorar a la gente”.
  • Amé el concepto que tienes en referencia a cuando no te gusta la vida.

“Tu (mi) fe era fuerte pero necesitabas pruebas, tú la viste bañándose en el tejado, su belleza y la luz de la luna te derrocaron. Ella te ató a una silla rompió tu trono y cortó tu pelo, y de tus labios ella provocó el aleluya”… A veces solo necesitamos pruebas como éstas, para trabajar por querer ser mejor para nuestros hijos o quedarnos en la mediocridad de siempre.

Por y para ti con amor, Mamá.

 

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