08/26/2019
México

Ningún gobierno debe tratar de moralizar a la población ni involucrarse en aspectos que pertenecen al terreno de lo individual y privado

cartimoral

Es un error de la actual administración introducirse en un tema tan polémico como la moral

La Cartilla Moral de Alfonso Reyes, que empezó a difundir el gobierno federal, es un primer paso para iniciar una reflexión nacional sobre los principios y valores que contribuyan a que, en las comunidades del país, haya una convivencia armónica, de respeto a la pluralidad y a la diversidad, así lo dijo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en la introducción de ese documento.

Sin embargo, para el doctor René Torres, académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la IBERO, ningún gobierno debe tratar de moralizar a la población ni debe involucrarse en aspectos que pertenecen al terreno de lo individual y de lo privado, pues existe una lucha histórica en el neoliberalismo y en la construcción de los estados modernos para que la moral sea resguardada para el ejercicio personal.

“No creo que el gobierno deba de intervenir en la difusión y divulgación de ciertos valores, principios, prácticas y comportamientos de las personas. En el sistema educativo nacional, a través de materias como civismo, se podría transmitir el tipo de modelo de país que se quiere seguir; así como del ciudadano interesado en la libertad, igualdad, equidad y en la diversidad”, explicó el investigador.

La Cartilla Moral es un texto que se publicó en 1944 y fue escrita por Alfonso Reyes, filósofo, diplomático y pensador mexicano, con el objetivo de promover la campaña de alfabetización del gobierno de Manuel Ávila Camacho. El ensayo original contiene 14 lecciones que orientan a las personas en tópicos sobre la familia, la sociedad, el derecho, el estado, la cultura, la escuela, así como el respeto al planeta.

“Tiene muchos preceptos que están rebasados. Hay un problema de cómo entender la moral, los comportamientos, las prácticas, el cuerpo, la sexualidad y la religión. Esto ha generado reacciones, sobre todo en redes sociales, porque contiene temas polémicos que, en su momento, se discutieron y se lograron avances como en aquellos que tienen que ver con la diversidad, pluralidad y el respeto a la dignidad e intimidad de las personas”.

De acuerdo con Torres, el papel de un gobierno tiene que ver con la conformación de ciudadanos en el plano educativo institucional y no en lanzar textos como la Cartilla para tratar de moralizar la vida pública, pues esto podría tomarse como una intromisión ante uno de los elementos que más se ha defendido en la época moderna y que tiene que ver con el respeto a la intimidad y a la vida privada.

“Se confrontan algunos de los valores que se han ganado: la no discriminación, la inclusión, la diversidad y la pluralidad. Cuando se escribió la Cartilla quizás fue un buen documento, aunque no se compartan muchas cosas. Pero en este momento no es un texto que pueda tomarse en términos generales”, añadió el académico.

Aunque el investigador coincide en la importancia del cuidado del medio ambiente que se plantea en la Cartilla Moral y que en el entorno predomina una pérdida de referentes éticos, aseguró que es un error de la actual administración introducirse en un tema tan polémico como la moral.

Como candidato a la Presidencia de México, AMLO propuso la redacción de una constitución moral. En agosto del 2016, como presidente electo, integró al equipo encargado de su elaboración el cual está conformado por Verónica Velasco, José Agustín Ortiz Pinchetti, Enrique Galván Ochoa, quienes trabajaron sobre documentos como la Cartilla Moral.

Clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Arriba