09/29/2022
Columnas

Alto riesgo

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J. Adalberto Villasana

Alto riesgo

Ser periodista en México es una profesión de alto riesgo. Hay más asesinatos de reporteros en este país que en naciones en guerra. En los últimos 16 años han sido asesinados 260 profesionales de la comunicación.

El Estado mexicano fracasa en brindar seguridad a sus gobernados. El crimen organizado sentó sus reales en todo el territorio nacional. Hay autoridades de todos los niveles sometidas a los designios de grupos delictivos que buscan cerrar bocas de una u otra forma.

Hay que subrayar: La libertad de prensa es un derecho humano fundamental que fomenta la diseminación de ideas e información.

Suman 555 periodistas mexicanos  integrados a Mecanismo de Protección, con base en estadísticas de la Secretaría de Gobernación. Son de las fuentes policiaca y política, la mayoría, pero también hay amenazados, reporteros de cultura e información deportiva, señaló Enrique Irazoque, titular de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos-Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de DDHH y Periodistas de la Segob, en el Parlamento Abierto sobre Ley  Protección a Defensores DDHH y periodistas.

Ana Villagrán, diputada local y presidenta de la Comisión de Protección a Periodistas en el Congreso de la Ciudad de México, impulsa , una iniciativa para crear el Semáforo de Violencia contra Periodistas y Personas Defensoras de los Derechos Humanos; se trata de un protocolo que identifica los tipos de violencia, incluido el linchamiento en redes sociales, impulsado desde las altas esferas del poder en contra de quienes piensan.

El semáforo permitirá generar una estadística de agresiones contra periodistas y a partir de esa información, definir “políticas en materia de la prevención del delito, procuración y administración de justicia en este valioso gremio”.

Con base en esta iniciativa se establece como agresión “Tipo A cuando los comunicadores sufran bromas o chantajes, Tipo B cuando sean descalificados y ridiculizados, Tipo C cuando sean intimidados, despedidos de su empleo por presión de terceros, como Tipo D cuando sean golpeados, aislados y amenazados de muerte”.

“Mucha de esta violencia se ejerce desde instituciones gubernamentales”, acusó el diputado Aníbal Cañez, quien habla de retórica oficial de agresión. Cuestiona sección “Quien es quien en las mentiras”, de la conferencia mañanera en Palacio Nacional, la cual genera linchamiento en redes sociales contra periodistas.

El periodismo no puede ni debe ser controlado por el gobierno o manipulado para servir intereses de aquellos en el poder. El periodismo libre e independiente es el único verdaderamente útil en una democracia. “No se mata la verdad al asesinar a un periodista”.

Textualmente hay que decirlo: En la vida de la democracia, el periodismo es fundamental, toda vez que la gente con información ejerce su ciudadanía y participa en las decisiones de su gobierno. El periodismo vigila las acciones de gobernantes para dejar evidencia de que ejercen su papel de representantes como es debido, o, para señalar cuando no lo hacen. Por lo anterior es necesario acabar con la agresión contra los periodistas. En una democracia no puede ser ésta una profesión de alto riesgo.

En Twitter @TXTUALes

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