Icono del sitio DE REPORTEROS

Cuando el silencio relincha: David Andrade y el arte de escuchar a un caballo

Claudia Carrillo

Por momentos, en el rancho no se escucha nada. Ni órdenes, ni gritos, ni el chasquido del miedo. Solo respiraciones que se acompasan. Un hombre, un caballo y un lenguaje invisible que no necesita fuerza. Ahí está David Andrade DAAN  demostrando que la verdadera doma no empieza en las riendas, sino en el alma.

David no “entrena” caballos: los conoce. Los espera. Los lee. Desde muy pequeño entendió que el caballo no es una herramienta, sino un espejo. Tenía apenas ocho años cuando pisó por primera vez el Lienzo Charro de Naucalpan; mientras otros aprendían a mandar, él comenzó a preguntarse qué sentía el animal del otro lado. Esa inquietud lo acompañó siempre, incluso cuando pasó por disciplinas exigentes como el vaulting, el dressage o la doma clásica española. Cada técnica le dio habilidad; ninguna le dio respuestas completas… hasta que decidió escuchar de otra manera.

Así nació el DAAN Method, una filosofía que se aleja de la prisa y la imposición. Cuatro palabras sostienen todo: comunicación, confianza, paciencia y respeto. Nada de castigos. Nada de miedo. Aquí la doma no se impone: se construye. Semana a semana, a veces mes a mes, hasta que el caballo decide por voluntad propia caminar junto al humano.

David lo ha visto una y otra vez: caballos que llegan rotos por el maltrato, con la mirada alerta y el cuerpo tenso, y que poco a poco vuelven a ser lo que siempre fueron: nobles. No porque olviden, sino porque confían de nuevo. “El caballo ha sido explotado durante siglos y aun así sigue entregándose”, dice David, con la serenidad de quien ha aprendido a no exigir respuestas rápidas.

En su método no hay tiempos fijos ni recetas universales. Cada caballo tiene su historia, su ritmo, su manera de decir “todavía no” o “ya estoy listo”. A veces basta una hora de trabajo; más sería ego humano. Incluso los potros recién nacidos pueden iniciar este camino: cuanto antes se les enseña el respeto, más natural se vuelve la armonía.

Después de 14 años compartiendo esta visión entre México y Estados Unidos, David dio un paso más grande que cualquier salto ecuestre: en 2021 fundó Daan Horsemanship, la primera escuela oficial de Doma Natural, en el Rancho San Agustín Equestrian Center, en Zona Esmeralda, Atizapán. No es solo una escuela para aprender a montar; es un espacio para desaprender la violencia normalizada en el mundo ecuestre.

Ahí llegan principiantes, jinetes experimentados y personas que ni siquiera quieren domar un caballo, sino entenderlo mejor. Porque el método no compite. Se comparte. Y porque, como insiste David, “el respeto hacia los animales dice mucho de la humanidad que estamos construyendo”.

Además de formador, DAAN es criador de caballos Pura Raza Española, una labor que refuerza su filosofía: cuidar desde el origen, no corregir desde el daño.

En tiempos donde todo exige velocidad, David Andrade propone algo radical: detenerse. Escuchar, confiar, y recordar que, a veces, el acto más valiente no es dominar… sino respetar.

Fotos: Cortesía

Salir de la versión móvil