*Luego de la entrada en vigor del nuevo IEPS que encarece los tabacos legales
JUAN GARCÍAHEREDIA
Se fortaleció de manera significativa el contrabando de cigarros en México, luego de la entrada en vigor del nuevo Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que disparó el precio de las cajetillas de estos productos.
Lo anterior es según informes revelados en este mes de enero de 2026 por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), la cual recalcó que con el nuevo IEPS el precio de los cigarros en México supera los 100 pesos en los puntos de venta, pues en promedio el incremento ha sido de entre 15 y 22 pesos por cajetilla.
Al señalar que esta realidad, ha fortalecido de manera significativa al mercado del cigarro de contrabando, dicha agrupación aseguró que, actualmente, tres de cada 10 cigarros que se venden en el país son ilegales.
«Sin lugar a dudas, esta política fiscal ha terminado por llenar las alforjas de los cárteles del cigarro de contrabando que operan con amplios márgenes y, en gran medida, con total impunidad”, comentó el presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera.
De acuerdo con un comunicado de esa Alianza, las organizaciones criminales venden cigarros a plena vista en las afueras de estaciones del Metro, paraderos de transporte público, aceras, cruceros y otros espacios públicos.
«Resulta sumamente sencillo encontrar en dónde adquirir este tipo de productos. La diferencia de precio entre una cajetilla legal y una de contrabando es abismal, superior a 75 pesos, lo que estimula su consumo y distribución», subraya el organismo.
Además -añade-, estos cigarros se venden incluso sueltos, a menores de edad, sin ofrecer ningún control de calidad en su producción poniendo en riesgo mayor la salud pública y, desde luego, no pagan un solo peso de impuestos.
MEDIDAS CONTRA EL CONTRABANDO
Por otra parte, al recordar que el gobierno ha puesto en marcha nuevas medidas fiscales con el objetivo de combatir el contrabando, la ANPEC explica que el 1 de enero (de 2026) entraron en vigor las reformas al Código Fiscal de la Federación que refuerzan la obligación de verificar la legalidad de las cajetillas de cigarros, estableciendo con mayor claridad que la venta o posesión de cigarros ilegales se considera una conducta equiparada al delito de contrabando.
“En el entorno actual, vender cigarros sin código de seguridad no es una falta menor, representa un riesgo real para la operación del negocio, el patrimonio familiar y la seguridad jurídica del comerciante”, destacó Cuauhtémoc Rivera.
Por ello, el mensaje de ANPEC a sus afiliados y a los pequeños comerciantes del país es el siguiente: la prevención comienza por comprar únicamente a distribuidores formales, revisar cuidadosamente cada cajetilla y conservar la documentación que acredite la legalidad de los productos, no poner en riesgo el negocio es una decisión clave para su permanencia y estabilidad, puntualiza la información.
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