Sebastián Godínez Rivera
Los presidentes durante la hegemonía priísta tuvieron no solo el control político, sino también de las artes. El cine, la literatura, la pintura y la música no escaparon al poder del otrora hegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI). Desde rumores hasta romances documentados, los primeros mandatarios no solamente gustaron de la cultura sino que mantuvieron relaciones extra maritales con las principales artistas del momento.
Entre 1946 y 1952 Miguel Alemán ejerció el poder como primer presidente civil del país, estuvo casado con Beatriz Velasco y fue uno de los impulsores de la industrialización. Sin embargo, más allá de su gobierno surgió el rumor de que mantenía una relación amorosa con la diva del cine, María Félix. Aunque en sus memorias la actriz señaló que nunca llegó a conocer en persona a Alemán, escribió que “no era mal parecido, me parecía inteligente y muy astuto, más que otros de nuestros políticos”.
Si bien, nunca llegó a confirmarse una relación con ella, durante la época el supuesto amorío recorrió la élite política y la clase alta del país. Otro momento que protagonizó “la Doña” fue en 1972 cuando el entonces presidente, Luis Echeverría, pidió un autógrafo a la diva. Félix que era crítica del gobierno por sus acciones realizó uno de los desplantes más elegantes de la historia, cuando el mandatario se acercó ella preguntó “¿Para quién es el autógrafo?”, simulando que no lo conocía.
Tras el término del gobierno alemanista, le sucedió Adolfo Ruiz Cortines de 1952-1958 quien estuvo casado con María Izaguirre, una mujer proveniente de la clase alta mexicana. Ruiz Cortines no escapa a los rumores de la época, pues se llegó a decir que en la otrora residencia oficial Los Pinos, el ejecutivo tenía reuniones con la actriz, Lilia Prado, quien era una estrella en ascenso de la época del Cine de Oro. Si bien, no hay fuentes que confirmen el amorío, quedó como un rumor de los pasillos del poder.
Entre 1958 y 1964 Adolfo López Mateos gobernó el país, recordado por sus viajes por todo el mundo, la nacionalización de la industria eléctrica y su gusto por las mujeres, encabezó uno de los periodos más turbulentos. El presidente era conocido por seducir mujeres en sus visitas oficiales, inauguraciones y también se relata que llegó a elogiar por su belleza a la esposa del presidente estadounidense, Jacqueline Kennedy.
Casado con Eva Samano, apodada “la maestra de México”, López Mateos estuvo involucrado en el rumor ligado a la actriz Ana Bertha Lepe, si bien no hay datos históricos que confirmen dicho romance, quedó como parte de la cultura popular. El primer mandatario era conocido por su célebre frase “¿Qué toca hoy, viaje o vieja?” en alusión a su agenda internacional y su gusto por las mujeres.
Para 1964 su amigo Gustavo Díaz Ordaz le sucedió en la presidencia y gobernó hasta 1970. Es uno de los personajes más polémicos de la historia nacional debido a su reacción por los hechos del 2 de octubre de 1968. El presidente mantuvo un buen manejo de las finanzas públicas y el país crecía al 6% anual, pero en el terreno social fue uno de los más represores. Diáz Ordaz no quedó exento de polémicas y amoríos con la actriz Irma Serrano.
Su romance con Serrano ha sido documentado por autores como Sara Sefcovich en La Suerte de la Consorte y Francisco Cruz en Las Damas del Poder. Asimismo, la propia Tigresa en su biografía confirmó el romance con el presidente y sus citas. Díaz Ordaz estaba casado con Guadalupe Borja, pero esto no impidió que el ejecutivo mantuviera una relación extramarital.
Se popularizaron los dicho que Díaz Ordaz regalaba piezas históricas a su amante como la cama de la Emperatriz Carlota, un piano del Emperador Maximiliano I y diversos cuadros que pertenecían a la residencia oficial. Luego de casi dos años de romance, Irma Serrano optó por terminar la relación y lo hizo con una serenata en pleno cumpleaños de la primera dama. Cuando el presidente pidió que se retirara, la actriz propinó una cachetada que terminó desprendiéndole la retina.
José López Portillo fue presidente entre 1976-1982 y estuvo casado con Carmen Romano. El presidente era conocido por tener diversas amantes antes, durante y después de su gobierno, pero el más conocido fue su relación con la actriz Sasha Montenegro. En 1984 comenzó su romance, entonces ya no era presidente, pero fue una de las historias de amor más turbulentas.
Los trámites de divorcio comenzaron en 1991 y fue hasta 1995 cuando López Portillo y Montenegro se casaron. A inicios de los 2000 la familia del expresidente acusó a la actriz de maltrato y comenzaron los trámites de divorcio, sin embargo, el presidente murió en 2004 y estos nunca se concretaron. Por último, se encuentra Enrique Peña Nieto que ejerció el poder entre 2012 y 2018 y contrajo nupcias con Angelica Rivera, conocida como “La Gaviota” debido a la novela Destilando Amor.
Este último romance se materializó desde que eran novios cuando Peña Nieto era gobernador del Estado de México y contrajeron nupcias antes de la campaña presidencial del 2012. Para muchos fue una puesta en escena y marketing político para promocionar una historia de amor entre una actriz y un político. Si bien estuvieron casados durante todo el sexenio, a escasos 6 meses de dejar el poder anunciaron su separación. La política y la cultura no son tan lejanos, sino que los caminos convergen demostrando que los amoríos surgen hasta en el autoritarismo. México durante el siglo XX y algunos lustros del XXI se jactó de tener presidentes conquistadores e infieles. Desde los albores de los gobiernos civiles, pasando los periodos más turbulentos políticamente hasta los momentos de crisis económica. La debilidad de algunos mandatarios sin duda fueron las mujeres.
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