*Los empleados informales no tienen nada qué festejar
*Carecen de servicios de salud, vivienda, ahorro y otros
*»Las formas de organización están rebasadas»: Garnica
JUAN GARCÍAHEREDIA
Este 1 de mayo de 2026 no tienen nada qué celebrar los aproximadamente 32 millones de empleados informales de México, pues llegan a la conmemoración del Día del Trabajo con una inflación superior al 4 por ciento, además carecen de servicios de salud, vivienda y ahorros para jubilación.
Lo anterior es según informes del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (ConComercioPequeño), el cual subrayó que “para los trabajadores informales, el 1 de mayo es sólo un ‘puente’ en el que no se trabaja y no representa nada respecto a las luchas por mejorar las condiciones laborales de los trabajadores”.

De acuerdo con el dirigente de la agrupación, Gerardo Cleto López Becerra, ese tipo de trabajadores llegan a esta fecha con una inflación superior al 4 por ciento -registrada a finales de abril-, lo cual reduce el poder adquisitivo del salario, además de la percepción de abandono en que se encuentran cerca de 32 millones de trabajadores que viven en la informalidad.
A modo de ejemplo sobre las alzas en artículos básicos, ConComercioPequeño señala que en las últimas semanas el precio del jitomate se incrementó más del 120 por ciento, pasando de los 20 pesos a más de 50 pesos; el limón subió de 20 o 25 pesos a 35 pesos precio al público. Además, los chiles tuvieron incrementos en más del 40 por ciento.
“Además, el Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) reconoce en su reporte del mes de abril que otros productos que están incidiendo en el crecimiento de la inflación son las colegiaturas, las tarifas del transporte autorizadas por el gobierno y los refrescos, bebidas azucaradas y el cigarro, que fue impactado en su precio por el Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) en diciembre pasado”, indica el organismo empresarial.

López Becerra hizo un llamado a las autoridades a revisar la política fiscal y los esquemas de competencia en el sector, con el fin de generar condiciones más equitativas y proteger tanto a los consumidores como a los trabajadores independientes que no tienen las prestaciones de los asalariados para mitigar los efectos negativos de la crisis.
INSTITUTO DE POLÍTICA LABORAL
Por su parte, Jesús Garnica, consejero del Instituto de Política Laboral (IPL) dijo que las tradicionales formas de organización en México, se encuentran rebasadas: “pasan generaciones y en cada una de ellas la esperanza de un cambio para un México mejor, se diluye”.
El también autor del libro “Adiós al modelo laboral tradicional”, refiere que ante la “informalidad” debe prevalecer una visión clara para conseguir y perseverar en los sectores que influyen en el avance económico de un país, reglas claras, parejas y alcanzables con un sentido objetivo de subsidiariedad.
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