Por Olegario Roldean
“No hay nada tan peligroso como la impunidad, amigo mío, es entonces cuando la gente enloquece y se cometen las peores bestialidades, no importa el color de la piel, todos son iguales”.
Isabel Allende
Gustavo Gaytán encuentra nuevo acomodo en el gabinete
En Puebla, la memoria institucional parece tener fecha de caducidad. A pesar de las críticas que acompañaron la gestión de
Gustavo Gaytán
al frente del Soapap —particularmente por los señalamientos de ciudadanos y organizaciones que cuestionaron la falta de acciones contundentes frente al desempeño de Agua de Puebla—, el funcionario no sólo sobrevivió al escrutinio público, sino que ahora reaparece con nuevas responsabilidades.
El coordinador de gabinete, José Luis Parra, informó con entusiasmo que Gaytán ya forma parte de su equipo y que tendrá bajo su cargo proyectos estratégicos como el
Cablebús
. Una decisión que confirma que, en ciertos círculos del poder, las controversias no son un obstáculo para ascender, sino apenas una anécdota administrativa.
La explicación de Parra deja más preguntas que respuestas: si la gestión previa generó tantas inconformidades, ¿qué méritos extraordinarios justifican ahora encomendarle proyectos emblemáticos? Quizá la verdadera estrategia no sea transformar la administración pública, sino demostrar que en Puebla siempre hay espacio para el reciclaje político. Y en eso, tanto
Gaytán
como Parra parecen estar perfectamente coordinados.
La única duda es si el
Cablebús
llegará primero a su destino o si la credibilidad de quienes impulsan estos nombramientos terminará descarrilándose antes.
Presumiendo los otros datos
Puebla volvió a colocarse entre los primeros lugares nacionales, pero no por una razón que el alcalde
Pepe Chedraui
pueda presumir. Durante el primer cuatrimestre de 2026, la capital poblana fue el segundo municipio del país con más robos de vehículos, motocicletas y autopartes, una estadística que exhibe la distancia entre el discurso oficial y la realidad que viven los ciudadanos.
Mientras el gobierno municipal multiplica anuncios sobre operativos y estrategias de seguridad, los delincuentes siguen acumulando resultados más visibles que la propia autoridad. En
Puebla
, el robo de autopartes se ha vuelto tan común que ya forma parte del paisaje urbano, una muestra de que la impunidad continúa siendo la mejor aliada de la delincuencia.
Pepe Chedraui
podrá argumentar que heredó problemas estructurales, pero los ciudadanos no evalúan excusas, sino resultados. Y cuando una ciudad ocupa los primeros lugares en delitos patrimoniales, la conclusión es inevitable: la estrategia de seguridad no está funcionando y el gobierno municipal sigue sin ofrecer respuestas a la altura del problema.
@OlegarioRoldan
De
Para DeReporteros

