La cuenta regresiva para la Copa Mundial de Futbol 2026 ya comenzó en la Ciudad de México y el Gobierno capitalino decidió que la celebración no se limitará a las tribunas del estadio.
El próximo 13 de junio, Paseo de la Reforma se convertirá en el escenario de un desfile sin precedentes que recorrerá tres kilómetros, desde la Diana Cazadora hasta el Monumento a la Revolución, para mostrar la diversidad cultural, histórica y deportiva que distingue a la capital del país.
La secretaria de Cultura, Ana Francis López Bayghen, presentó un espectáculo que combinará tradición, memoria y pasión futbolera. El desfile incluirá carros alegóricos inspirados en el juego de pelota prehispánico, Xochimilco, el Día de Muertos, la lucha libre, los pueblos originarios y los momentos más emblemáticos de los mundiales celebrados en México.
Entre los atractivos destacan globos gigantes de Quetzalcóatl, el ajolote y las mascotas mundialistas de 1970 y 1986; comparsas de danzantes, alebrijes monumentales, bandas musicales y homenajes a figuras históricas como Pelé, Diego Armando Maradona y las futbolistas que participaron en el Mundial Femenil de 1971, realizado también en la capital mexicana.
Pero el desfile es apenas una parte de una agenda que busca llevar el Mundial a toda la ciudad. La secretaria de Turismo, Alejandra Frausto Guerrero, informó que se realizarán 18 Festivales Futboleros distribuidos en las 16 alcaldías, donde los habitantes podrán seguir gratuitamente los partidos en pantallas gigantes y disfrutar de conciertos, exposiciones, gastronomía y actividades recreativas.
La estrategia también contempla una intensa programación deportiva. Javier Hidalgo, próximo titular de la Secretaría del Deporte, anunció torneos comunitarios, concursos de dominadas, futbol-tenis, cascaritas y actividades para niñas, niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, sostuvo que el objetivo es construir un “Mundial para el pueblo”, donde la cultura, el deporte y el espacio público sean protagonistas.
“Queremos que la población no sea solamente espectadora frente a una pantalla, sino protagonista de esta gran fiesta”, expresó.
La administración capitalina calcula que durante el Mundial se desarrollarán más de mil actividades culturales y deportivas en toda la ciudad, además de nuevas rutas de transporte, rehabilitación de espacios públicos y obras de infraestructura que permanecerán como legado una vez concluido el evento.
A diferencia de otras sedes mundialistas, la Ciudad de México apuesta por convertir la Copa del Mundo en una celebración abierta, gratuita y comunitaria, donde el futbol sirva como punto de encuentro para la cultura, la memoria y la diversidad que caracterizan a una de las metrópolis más grandes del planeta.

