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Dormir bien, una necesidad para cuidar la salud integral

* El insomnio y los trastornos del sueño pueden afectar seriamente la calidad de vida. Adoptar mejores hábitos y cuidar la alimentación son pasos fundamentales para recuperar un descanso saludable

Por la Mtra. Monserrat Rodríguez León, Académica de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG)

ZAPOPAN, Jal.- Dormir no es un lujo, sino una función biológica indispensable para mantener el equilibrio físico y mental.

Durante el sueño, el cuerpo realiza procesos fundamentales como la regulación hormonal, el fortalecimiento del sistema inmune y la consolidación de la memoria y el aprendizaje.

Las necesidades de descanso varían según la etapa de vida. Mientras los niños en edad preescolar requieren entre 11 y 13 horas de sueño al día, los escolares necesitan entre 10 y 11 horas.

En la adolescencia, la recomendación oscila entre 8 y 10 horas; en adultos, entre 7 y 9 horas; y en adultos mayores, entre 7 y 8 horas.

Garantizar estas horas de descanso es esencial para mantener un funcionamiento adecuado del organismo y una buena salud emocional.

Cuando dormir se vuelve un reto

En años recientes, han aumentado los casos de personas con dificultades para conciliar o mantener el sueño, condición conocida como insomnio.

Este trastorno suele presentarse con despertares frecuentes durante la noche, una sensación persistente de cansancio durante el día y una disminución considerable en la calidad del descanso.

Más de la mitad de los adultos mayores presentan alteraciones que interfieren con su sueño, una situación que puede impactar seriamente su calidad de vida.

Además, el insomnio prolongado puede desencadenar ansiedad, depresión, bajo rendimiento académico y laboral, así como incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, padecimientos cardiovasculares e incluso acelerar procesos de envejecimiento.

Alimentos que ayudan a dormir mejor

Una estrategia efectiva para mejorar el descanso puede comenzar desde la alimentación.

Entre los alimentos recomendados destacan:

¿Cómo puedo dormir mejor?

Más allá de la alimentación, adoptar una rutina saludable es clave para lograr un descanso reparador.

Entre las recomendaciones principales se encuentran:

Estos hábitos favorecen una mejor calidad y duración del sueño, además de impactar positivamente en la salud general.

Hacer del sueño una prioridad

Cuidar el descanso es invertir en bienestar físico, mental y emocional.

Integrar alimentos funcionales, mejorar la higiene del sueño y buscar orientación profesional cuando existan dificultades persistentes puede transformar significativamente la calidad de vida.

Dormir bien no solo mejora la energía diaria y la productividad; también protege la salud a largo plazo.

La recomendación de especialistas es clara: hacer del sueño una prioridad y acudir con profesionales de la salud para recibir orientación personalizada que fortalezca hábitos saludables y favorezca un descanso pleno.

smonserrat.rodriguez@edu.uag.mx

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