Por Martín de J. Takagui
“Soy Periodista” es las más actual obra literaria del tema periodismo, escrita por periodistas, para periodistas, sobre todo para los noveles practicantes del periodismo, para quienes buscan su profesionalización, pues ahí participamos 23 de los llamados viejos y viejas periodistas, a quienes algunos nos llaman con experiencia acumulada o expertos. También para quienes están interesados en conocer anécdotas, experiencias, situaciones, trayectorias y motivaciones de periodistas de las “Grandes Ligas”.
Pero no es un libro excluyente, no es una serie de textos que contengan la verdad absoluta de lo que ha sido el periodismo en las tres últimas décadas del siglo pasado y las primeras tres del Siglo XXI, verdades vistas desde nuestras perspectivas, consejos que no pasan de moda, porque el periodismo fue, es y será periodismo siempre, con algunas variantes, con avances tecnológicas, presentado en plataformas diversas pero el contenido periodístico es periodismo.
En un PH de la colonia Anzures, nos reunimos decenas de periodistas de esos a los que nos llaman “La Vieja Guardia”, pero quizás somos de los últimos que, si bien la mayoría estudiamos en universidades o en la Escuela Carlos Septién, la verdadera formación periodística la logramos a base de golpes de punta y talón en las calles.
Los que aprendimos de las cuartillas hechas pedazos por los jefes de información, en redacciones porque el lead estaba mal o porque había alguna inconsistencia en la nota. Ahí donde resonaban las máquinas de escribir Olivetti o Remington, bajo nubes de humo y llamados a gritos a los llamados “Huesos”, que eran los auxiliares de redacción y se encargaban de distribuir los paquetes informativos para cada uno de los que estaban frente al escritorio.
Todos los asistentes el miércoles pasado convocados por el periodista y maestro de periodistas Javier López González, en su calidad de Vicepresidente Editorial de la Fundación de Comunicadores y Periodistas Latinoamericanos, agradecimos también la hospitalidad del empresario Rodolfo Sandoval Monroy, quien nos recibió en un Penthouse, con una vista espectacular que muestra el esplendor del Castillo de Chapultepec.
Se trata de una obra que recopila opiniones de lo que sucede actualmente con la libertad de expresión los intentos de censura, la tentación de acallar a los periodistas críticos, en donde se habla de la forma en que Morena y la llamada Cuarta Transformación se irritan con las críticas periodísticas, las investigaciones y publicaciones que incomodan, pero, sobre todo, se habla de que el verdadero periodismo debe ser libre y muy responsable, porque está claro que “la verdad no necesita permiso”.
El prólogo de esta obra de 180 páginas, que además es de fácil y amena lectura, es de la autoría del periodista Víctor Sánchez Baños, quien a lo largo de 50 años de ejercicio profesional ha vivido de todo, cubriendo todas las fuentes informativas y tratando todos los temas de la vida nacional e internacional, pero aquí, Víctor nos comparte su experiencia.
Ahí coincide con varios de los que formamos parte de este colectivo de 23 autores, en el sentido de que la libertad de expresión y el periodismo en México vive la peor de las crisis imaginables de la historia moderna, debido a las incomodidades, molestias y enojos que generamos los periodistas libres a la clase gobernante. Y concluye con un sabio consejo para los jóvenes periodistas: “No busques seguidores, busca lectores, la diferencia es enorme”.
El maestro Javier López dijo que es una experiencia colectiva y plantea la necesidad de unir a los periodistas y a los comunicadores en defensa de las libertades de expresión de prensa, de opinión e incluso de pensamiento.
Explicó que este proyecto rescata el sentido de ser periodista profesional, con ética, libre y consciente del papel del periodismo frente a una sociedad con hambre de información veraz, de información profesional, de información que le sirva para establecer criterios propios basados en la información real.
“Hay quienes piensan que el periodismo está en un proceso de desaparición, que está en declive; piensan que los periódicos y que los productos periodísticos en sus diferentes géneros están por desaparecer, pero este encuentro abre la pauta y la consciencia de que hay periodistas libres, de que hay quienes estamos dispuestos a rescatar las libertades de prensa y de expresión”, dijo.
Quizás estoy abusando de las citas textuales en esta entrega, pero es que son muy valiosas, sobre todo cuando coincide con el conductor de MVS Luis Cárdenas al señalar que “los periodistas no hemos hecho nada y somos cómplices por permanecer callados frente a la destrucción de nuestra democracia.
“No debemos dejarnos caer ante un gobierno que ha institucionalizado las limitaciones a las libertades, la Presidencia quiere marcar pautas de exclusión para los medios, tan simple como que ha llamado, por ejemplo, a que no vean TV Azteca. Nadie tiene que decidir por la gente qué debe consumir en materia de información”.
“Debemos fomentar fuentes de comunicación como este libro que abre una expectativa que nos recuerda quiénes somos y hacia donde vamos, como nuestros valores que nutren, dan vida y sentido al periodismo. Ayer vimos que los compañeros, los periodistas sí responden al llamado de para esta lucha en defensa del verdadero periodismo profesional y no la debemos abandonar”, concluyó.
Es la publicación de este libro, un ejercicio periodístico y democrático en lo social y en lo político, los grupos de poder hacen su juego, pero el respeto a la libertad de expresión debe prevalecer por encima de cualquier interés.

