En el marco de las acciones del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad (ANDHAS), la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) aprovechó la visita a México del Director General de IWMI, Mark Smith, para entregar el Convenio General de Cooperación formalizado en junio pasado entre ambas organizaciones y se realizó la firma del Convenio Específico del proyecto “Inteligencia Artificial, Observación de la Tierra y Analítica Avanzada para la Resiliencia y la Seguridad Hídrica de México”.
A través de este proyecto apoyado por Google.org, CONAGUA e IWMI colaboran en dos áreas de acción alineadas al Programa Nacional Hídrico 2026-2030 y a prioridades presidenciales. Esto incluye la mejora de los análisis de datos sobre calidad del agua e información estratégica para el saneamiento y la restauración de la cuenca Lerma-Santiago.
El proyecto se divide en cinco iniciativas que integran herramientas de vanguardia, entre ellas inteligencia artificial, datos satelitales y modelos analíticos avanzados que arrojan resultados a través de tableros de control con la información para la planeación y toma de decisiones
En la primera se aplicó analítica avanzada a la Red Nacional de Calidad del Agua (RENAMECA), ayudando a automatizar los controles de calidad de los datos provenientes de 5000 sitios de monitoreo, se realizó la validación técnica automatizada mediante aplicación de reglas, análisis de congruencia técnica y tendencias para garantizar la calidad de los resultados que se generen con los análisis de la información obtenida de 2012 a 2024, la cual está constituida por alrededor de 7 millones de registros. Con ello se disminuye dramáticamente el tiempo del proceso de revisión, sin dejar de incluir la revisión final humana.
Para Valle de Bravo y Valsequillo, se desarrolló el monitoreo satelital casi en tiempo real (semanal), con una cobertura espacial completa de los embalses con el seguimiento de 9 parámetros de calidad del agua. Con esa herramienta se da un paso fundamental en la identificación temprana de riesgos de contaminación en los embalses a cargo de CONAGUA.
Para la demanda industrial de agua, se mapearon 60,958 instalaciones y se llega incluso a la estimación y proyección de demanda a escala municipal, de acuerdo con el ramo industrial al que pertenecen. Para los caudales ambientales, se evaluaron más de 3,000 tramos fluviales en la cuenca Lerma–Santiago, de acuerdo con 8 modelos climáticos CMIP6 y 3 escenarios climáticos y finalmente, el monitoreo satelital de lirio acuático se hará cada 15 días; mientras que otra herramienta para el monitoreo de la vegetación Riparia en la cuenca permitirá generar alertas tempranas de degradación.
La ceremonia por parte de CONAGUA fue encabezado por Jesús Heriberto Montes, Subdirector general técnico de CONAGUA, en representación del Director General; Jesús Heriberto Montes Cruz, Subdirector General Técnico; Paola Félix Díaz, Coordinadora del ANDHAS; Claudia Gómez Godoy, comisionada para el saneamiento del Río Lerma-Santiago; así como por Mark Smith, Director General de IWMI y Eleonora Rabinovich, Directora de Relaciones con Gobierno y Política Pública de Google Hispanoamérica, a quien le fueron entregados reconocimientos por el apoyo brindado por Google.org a IWMI para la realización del proyecto.
Al evento también asistió Fabián Vázquez Romaña, Coordinador General del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
A través de este esfuerzo conjunto, las organizaciones involucradas reafirman su compromiso con el fortalecimiento de la seguridad hídrica mediante la ciencia de datos, aprovechando la inteligencia artificial para abordar los desafíos relacionados con el agua y el clima.
Al cerrar brechas críticas de información y proporcionar a los tomadores de decisiones información oportuna, confiable y accionable, este proyecto no sólo permite una gestión más eficaz del agua, sino que crea y fortalece las capacidades institucionales del gobierno mexicano en esta materia.
Con las herramientas desarrolladas en conjunto con el personal de CONAGUA, cuya entrega deberá estar concluida a más tardar en diciembre, se cuenta con la posibilidad de replicarlas o escalarlas para mejorar la gestión del agua y con ello, la resiliencia y la seguridad hídrica de México.
Con este acto, se demuestra también el impacto transformador de la cooperación internacional cuando se combina con la innovación tecnológica.

