● Integrantes de Somos Impacto, organización nacional de las juventudes de SOMOS, acompañaron a Madres Buscadoras y familiares de personas desaparecidas que mantienen un plantón frente a la Fiscalía General de la República (FGR) y realizaron una protesta simbólica para visibilizar la desaparición de niñas, niños y adolescentes en México
● La acción simbólica consistió en la colocación de mil 600 ratoncitos de plástico, en homenaje a las niñas y niños cuyos dientes de leche, aparecieron en hornos clandestinos y fosas clandestinas
● Los mil 600 dientes de leche, de acuerdo con estimaciones, podrían corresponder al menos a 80 niñas y niños
Jóvenes de Somos Impacto, la organización nacional de juventudes de SOMOS, acudieron al plantón de Madres Buscadoras frente a las instalaciones de la FGR, en Río Pánuco 10, para acompañar a Madres Buscadoras y familiares de personas desaparecidas para realizar una acción simbólica ante la crisis humanitaria de desapariciones en México.
Durante la jornada estuvieron presentes Luz y Margarita López Pérez, fundadora del colectivo Buscando Cuerpos en Todo México, quienes acompañaron la intervención junto con familiares de personas desaparecidas.
Como parte del acto, Somos Impacto colocó mil 600 pequeños recipientes de plástico con forma de ratón, utilizados tradicionalmente para que niñas y niños guarden sus dientes de leche. La instalación estuvo acompañada por la frase: “En México los dientes ya no están debajo de la cama, ahora están en crematorios y fosas clandestinas”.
Los mil 600 recipientes hacen referencia a la denuncia realizada por Margarita López Pérez, quien ha señalado que durante trabajos de búsqueda realizados desde 2023 en un predio de Zacapu, Michoacán, su colectivo localizó alrededor de mil 600 dientes de leche, que, de acuerdo con sus estimaciones, podrían corresponder al menos a 80 niñas y niños.
Margarita afirmó que la denuncia está en la Fiscalía General de la República y sostuvo que los trabajos de recuperación fueron realizados con presencia de autoridades federales y especialistas. “Este asunto de los mil seiscientos dientes de leche los tiene la Fiscalía General de la República”, declaró.
Ante el intento estatal y federal por desacreditar la denuncia, la Madre Buscadora cuestionó que las autoridades desconozcan el caso y aseguró que existen antecedentes dentro de una averiguación previa: “Ellos saben perfectamente bien en dónde están todos esos dientes de leche, todos esos miles de fragmentos”.
En el evento, Margarita López Perez recordó que las familias cumplían 26 días de plantón frente a la FGR sin que la Fiscalía federal haya atendido a ninguna Madre Buscadora o familiares que permanecen en el plantón.
Explicó que ese día seis madres habían ingresado a las instalaciones de la Fiscalía en un intento por destrabar sus casos, pero advirtió que las familias continuarían con el plantón si nuevamente se detenía el proceso.“No podemos ser burla de nadie. ¿A qué estamos jugando?”, cuestionó.
Señaló que varias de las Madres Buscadoras presentan problemas de salud y que, pese a ello, continúan esperando respuestas y atención por parte de las autoridades.
Margarita López Pérez rechazó que el plantón o el acompañamiento de organizaciones y jóvenes responda a intereses electorales o partidistas. “Esto no es nada político. Estas son organizaciones civiles, organizaciones de personas, de jóvenes que no quieren estar pasando lo que está pasando en el país”.
La buscadora también cuestionó a quienes, desde la política, señalan que las movilizaciones de las familias responden a intereses partidistas.
“Todos esos que dicen que esto es político, a todos esos diputados y senadores que están ahí, los quisiéramos ver aquí solidarizándose con las mamás”, destacó.
Añadió que la ayuda que requieren las familias no es discursiva, sino concreta, y puso como ejemplo acompañarlas para recibir atención médica o apoyarlas directamente durante el plantón.
Para Margarita, el objetivo de las organizaciones y jóvenes que se han acercado es mucho más básico:“Queremos paz para nuestro país” y destacó la participación de jóvenes de Somos Impacto y otras personas que han acudido a acompañar a las familias. Al preguntarle qué representaba su presencia para el colectivo respondió que “es vitamina” de ánimo para la lucha de la búsqueda de personas desaparecidas. “El que jóvenes vengan a darnos un abrazo, el que estén aquí, significa todo para nosotros porque es lo que nos mantiene de pie”, compartió.
Uno de los motivos para continuar esta lucha, dijo, es precisamente evitar que las nuevas generaciones tengan que vivir la experiencia que atravesaron sus hijos e hijas. “No queremos que ellos vivan lo que vivieron nuestros hijos y nuestras hijas. Queremos que ellos salgan en paz y que regresen en paz a su casa”.
Al finalizar la intervención agradeció la presencia de los jóvenes. “El que vengan a hacer esto para nosotros representa muchísimo más de lo que se imaginan”.
Una crisis que también alcanza a las infancias
Con corte al 29 de agosto de 2026, 17 mil 487 niñas, niños y adolescentes se encontraban registrados como desaparecidos en México, de acuerdo con datos de REDIM elaborados a partir del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
Tan solo durante 2025 se registraron 10 mil 684 reportes de desaparición de niñas, niños y adolescentes, casi 30 cada día.
Desde Somos Impacto exigimos que la desaparición de personas en México sea reconocida como una crisis nacional de derechos humanos y que las autoridades destinen los recursos humanos, tecnológicos y financieros suficientes para la búsqueda de las más de 135 mil personas desaparecidas en el país.
Asimismo, exigimos que las autoridades competentes investiguen y esclarezcan los señalamientos relacionados con los mil 600 dientes de leche denunciados por las buscadoras en Zacapu, Michoacán.
La presencia de Somos Impacto responde al acompañamiento de las familias y no a una bandera partidista. Como señaló Margarita López Pérez, las madres buscan que quienes ocupan cargos públicos dejen de utilizar políticamente la crisis y se acerquen a atender a las víctimas.
Fotos: cortesía SOMOS

