*La puntuación mundial del hambre ha subido
JUAN GARCÍAHEREDIA
El 12,6 por ciento de niños menores de cinco años en América Latina y el Caribe sufre desnutrición crónica, según informes revelados este 14 de octubre de 2026 por la organización no gubernamental (ONG) de origen español, Ayuda en Acción.
“Que el 12,6 por ciento de nuestra infancia sufra desnutrición crónica demuestra que los promedios ocultan profundas desigualdades en la región (de Latinoamérica y el Caribe)”, resaltó la agrupación al dar a conocer la nueva edición del Índice Global del Hambre 2026, elaborado -se aclara- por las ONG Welthungerhilfe, Concern Worldwide y el Instituto de Derecho Internacional de la Paz y de los Conflictos Armados.
De acuerdo con Pilar Lara, del equipo de Relaciones Institucionales de Ayuda en Acción, para erradicar el hambre necesitamos sistemas alimentarios sostenibles e instituciones locales fuertes. “Es urgente -recalca- proteger los medios de vida de las familias frente a la inestabilidad y el clima, dotándolas de recursos para que puedan liderar su propio futuro con seguridad y autonomía”.
DATOS GLOBALES
Datos del informe publicado en español por Ayuda en Acción, bajo el título “No hay seguridad sin seguridad alimentaria”, constatan “un preocupante retroceso global: la puntuación mundial del hambre ha subido a 18,1, frente al 17,6 registrado en 2018, quebrando así casi dos décadas de progreso continuo desde el año 2000”, señala la agrupación.
Añade que este empeoramiento no es casual; el informe demuestra que es el resultado directo de lo que se conoce como “policrisis”, es decir, la acumulación y el impacto simultáneo de los conflictos armados, la crisis climática extrema y los choques económicos. La consecuencia de esta convergencia de crisis es que hoy 32 países están peor que en 2018 y, si no se acelera el ritmo de acción, al menos 57 países no lograrán alcanzar un nivel bajo de hambre para el año 2030.
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Por otra parte, América Latina y el Caribe obtiene 7,4 puntos en una escala de 100, situándose en un nivel considerado “bajo” en contraste con la media mundial de 18,1. Sin embargo, el informe es categórico: no existe un nivel de hambre aceptable y la categoría “baja” sigue siendo una realidad negativa que se traduce en millones de vidas en riesgo, indican las referencias.
“De hecho, el estancamiento es evidente, ya que la región ha mejorado menos de un punto desde 2018 y el retraso del crecimiento infantil ha vuelto a subir hasta el 12,6 %. Este indicador, conocido también como desnutrición crónica, ha aumentado incluso en las tres mayores economías del continente: Argentina, Brasil y México”, subraya un comunicado de Ayuda en Acción.
Foto: cortesía

