Claudia Carrillo
En México, el cáncer de estómago continúa cobrando vidas sin hacer mucho ruido. Detrás de muchos de estos casos se esconde un enemigo diminuto y persistente: Helicobacter pylori, una bacteria tan común que habita en el cuerpo de siete de cada diez mexicanos, según la Asociación Mexicana de Gastroenterología (AMG). Esta infección, que a menudo pasa desapercibida, está relacionada con el 90% de los casos de cáncer gástrico. El problema, advierten los especialistas, no es solo su presencia, sino el desconocimiento general sobre sus riesgos.
“La erradicación del Helicobacter pylori es hoy una prioridad de salud pública. No se trata de un problema menor, estamos ante una infección endémica, con altas tasas de reinfección y creciente resistencia a los antibióticos tradicionales”, explicó el doctor José María Remes Troche, presidente de la Asociación Mexicana de Gastroenterología.
El H. pylori puede vivir durante años en el estómago sin causar síntomas graves. Muchas personas lo confunden con una simple gastritis o una molestia pasajera. Entre sus señales más comunes están el ardor estomacal, las úlceras, la pérdida de apetito o la sensación de llenura después de comer poco. Sin embargo, cuando no se trata a tiempo, esta bacteria puede provocar gastritis crónica, úlceras pépticas y, en el peor de los casos, cáncer gástrico y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, este tipo de cáncer ocupa el quinto lugar en incidencia y el tercero en mortalidad a nivel mundial.
En México, cada año se diagnostican más de siete mil nuevos casos de cáncer de estómago, la mayoría asociados con infecciones no tratadas por H. pylori. Datos del INEGI revelan que los tumores malignos de estómago afectan principalmente a hombres de entre 30 y 59 años, siendo la segunda causa más común de cáncer en ese grupo de edad, solo detrás del de colon y recto.
Ante este panorama, la Asociación Mexicana de Gastroenterología ha lanzado la primera campaña nacional de concientización sobre esta bacteria, con el propósito de fomentar la detección temprana y el tratamiento adecuado. El mensaje es claro: eliminar el H. pylori puede reducir hasta en un 80% el riesgo de desarrollar cáncer gástrico.
Durante la reciente Semana de Enfermedades Digestivas 2025, los especialistas alertaron sobre un nuevo reto: la resistencia antibiótica. Más del 36% de las cepas latinoamericanas de H. pylori ya no responden a los tratamientos tradicionales. Por ello, los expertos recomiendan una nueva generación de medicamentos conocidos como bloqueadores ácidos competitivos de potasio (PCABs), que logran erradicar la bacteria en más del 90% de los casos, incluso cuando existe resistencia.
Los médicos insisten en que la clave está en la detección oportuna y la cultura de la prevención. Aquellas personas con antecedentes familiares de cáncer o síntomas persistentes deben acudir al médico y realizarse pruebas específicas. La lucha contra el Helicobacter pylori no es solo un tema médico, sino un reto de salud pública y educación. Detrás de cada estadística hay familias y vidas que pueden salvarse con información, atención y tratamiento a tiempo.
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