La Selección Mexicana y la Selección de Portugal empataron 0-0 en el partido de inauguración del renovado Estadio Azteca, en un encuentro intenso que dejó buenas sensaciones futbolísticas, aunque sin goles que celebrar para la afición.
El histórico inmueble del sur de la Ciudad de México reabrió sus puertas con un duelo internacional de alto nivel, en el que el Tricolor mostró orden defensivo y capacidad de competencia frente a un rival europeo considerado entre los más fuertes del continente.
Durante varios lapsos del partido, el equipo mexicano logró equilibrar las acciones y generar aproximaciones al área rival, mientras que Portugal mantuvo posesión en distintos momentos y exigió a la zaga nacional, sin lograr romper el empate.
Pese al ambiente festivo por la reapertura del estadio, sectores del público manifestaron su inconformidad por la falta de anotaciones con abucheos y gritos de “oles”, además de que se registró de manera aislada el grito homofóbico, situación que volvió a aparecer en un partido de la Selección.
Los propios jugadores consideraron que el encuentro resultó positivo en términos futbolísticos, al tratarse de una prueba exigente ante un rival de jerarquía internacional y en un escenario simbólico para el futbol mexicano.
Uno de los momentos más llamativos de la jornada fue el espectáculo de medio tiempo, cuando un show de juegos pirotécnicos iluminó el cielo del sur de la capital como parte de la ceremonia inaugural del renovado Coloso de Santa Úrsula.

