Por Ricardo Burgos Orozco
A principios de mayo de este año se hizo viral un video en el cual una persona adulta mayor discapacitada se arrastra – literalmente — escaleras abajo mientras otra le ayuda a cargar su silla de ruedas en la estación Salto del Agua de la Línea 1 del Sistema de Transporte Colectivo en la Ciudad de México. La escena provocó indignación entre los usuarios, pero lamentablemente ese tipo de situaciones se dan cotidianamente en ese transporte por la falta de accesos adecuados.
También en ese mes de mayo sucedió otro incidente con una mujer adulta mayor, ahora en la estación Hidalgo, de la Línea 2. La persona resultó lesionada de un pie en las escaleras de esa terminal al resbalar en una de las zonas que están remodelando. Esa estación permanece parcialmente a oscuras por los trabajos que se llevan a cabo ahí. Dicen que esperan terminar antes del 31 de mayo.
Los adultos mayores son quienes más padecemos por la accesibilidad en las 12 líneas del Metro de la Ciudad de México. En las estaciones en donde no hay escaleras eléctricas, las personas mayores sufren por subir y bajar a los andenes. Hay quienes traen bastón o tienen alguna discapacidad y aún así deben movilizarse como pueden dentro de los espacios del STC.
En donde se encuentran instaladas escaleras eléctricas, muchas de ellas no funcionan o los propios guardias del Metro se encargan de detener a su propio capricho, incluso en horas en donde la circulación es más intensa como en las mañanas y en las tardes y la noche. Muchas de esas escaleras eléctricas están en reparación, especialmente en horas pico. Tal vez pudiera ser que los trabajadores de la empresa que realiza el servicio lo hagan en las madrugadas cuando el Metro no está funcionando y así se evitan muchas molestias a los usuarios.
Diariamente circulan en las estaciones del Metro alrededor de cuatro millones de personas. No hay una cifra pública desglosada para adultos mayores, es decir, personas con 60 años o más, discapacitados y menores de 5 años, pero el Sistema de Transporte Colectivo tiene una cifra histórica de accesos de cortesía de 149 millones de viajeros que ingresan gratuitamente al transporte. Recordemos que el acceso es libre con la credencial del Instituto Nacional para Personas Adultas Mayores (INAPAM).
El gobierno de la Ciudad de México tiene un gran reto para facilitar la movilidad de millones de usuarios con edad avanzada, sobre todo que durante muchos años el Metro estuvo prácticamente abandonado en mantenimiento y remodelaciones. Por ello, ha habido accidentes que han provocado muertos y heridos.
Ahora, a unos días del Campeonato Mundial de Futbol en México, Estados Unidos y Canadá, el Metro tiene que demostrar que es capaz de ofrecer un buen servicio a miles o millones de visitantes con motivo de ese evento. Las autoridades no pueden soslayar la problemática que representa ofrecer un servicio eficiente no solo a los extranjeros, sino a millones de nosotros que viajamos todos los días en ese transporte que, bien o mal, es el más rápido para viajar de un lugar a otro en la Ciudad de México.
En verdad, quienes más sufrimos en el Metro con deficiencias, fallas, aglomeraciones, descomposturas de escaleras eléctricas, retrasos, dificultad de movilidad y falta de accesos adecuados, somos quienes ya peinamos canas.

