*La FAO y OCDE publican el informe Perspectivas Agrícolas OCDE-FAO 2026-2035
JUAN GARCÍAHEREDIA
Se prevé que el ingreso agrícola bruto por trabajador aumente, en promedio, un 9 por ciento a nivel mundial de aquí a 2035, impulsado por las mejoras de productividad y unos precios agrícolas mayormente estables; sin embargo, estas perspectivas siguen expuestas a la volatilidad de los mercados derivada de las crisis y los conflictos.
Lo anterior es según datos facilitados este 29 de junio de 2026 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cuyo secretario general, Mathias Cormann, dijo: “Nuestros sistemas agroalimentarios están bajo presión y los agricultores están en primera línea ante el encarecimiento de la energía y los fertilizantes”.
“Su resiliencia es nuestra seguridad alimentaria. Protegerla requiere un mayor apoyo para hacer frente a las perturbaciones climáticas, una inversión sostenida en productividad y mercados mundiales abiertos y que funcionen adecuadamente”, señala.
De acuerdo con las referencias proporcionadas, este 29 de junio fue publicado el nuevo informe Perspectivas Agrícolas OCDE-FAO 2026-2035, por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la OCDE, el cual prevé -como ya se dijo- que el ingreso agrícola bruto por trabajador aumente, en promedio, un 9 por ciento a nivel mundial de aquí a 2035.
No obstante, se aclara que, si se mantiene la frecuencia de las perturbaciones observadas en los últimos años, existe una probabilidad del 25 por ciento de que los ingresos agrícolas se sitúen en 2035 por debajo de los niveles actuales.
“A corto plazo también existen riesgos significativos, ya que las recientes subidas de los precios de la energía y la consiguiente disminución en el uso de fertilizantes podrían afectar a la producción agrícola en 2027. Aunque los países de ingresos altos pueden absorber más fácilmente estos shocks, los países de ingresos bajos se enfrentan a un deterioro de la seguridad alimentaria”, destaca la información.
Conforme al director de la FAO, QU Dongyu, “si queremos mantener el crecimiento de la productividad en los sistemas agroalimentarios, debemos reforzar su resiliencia. Pero la resiliencia no consiste en superar la última crisis, sino en prepararse para la próxima”.
“Si invertimos desde hoy en rutas comerciales diversificadas, reservas regionales de insumos agrícolas esenciales, infraestructuras resilientes y una combinación energética más diversificada en los sistemas agroalimentarios que reduzca la dependencia del petróleo, podemos transformar la vulnerabilidad en capacidad de preparación y evitar que las interrupciones temporales desemboquen en una crisis de seguridad alimentaria”, expuso.
El informe Perspectivas Agrícolas OCDE-FAO 2026-2035 constituye una referencia internacional para evaluar la evolución a mediano plazo de los mercados agrícolas y pesqueros a nivel nacional, regional y mundial, indica un comunicado sobre el tema añadiendo que la información y los datos del informe, incluidas las principales conclusiones, se pondrán a disposición del público en www.agri-outlook.org.
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