07/03/2022
Salud y nutrición

La forma más efectiva de prevenir enfermedades infectocontagiosas, son las vacunas

El gobierno mexicano de administraciones pasadas, siempre fue consciente de las graves consecuencias y estragos que causan las enfermedades infectocontagiosas.

*Poner en riesgo la cobertura podría desatar otra pandemia.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) las vacunas salvan de 2 a 3 millones de vidas al año, y pueden salvarse muchas más si se aumentan las coberturas de vacunación en todo el mundo. 

En México, desde 2019 hemos sufrido el desabasto de vacunas, como la vacuna contra la tuberculosis (BCG), la vacuna contra tétanos y difteria (TD), entre otras. Teóricamente, esto no debería de pasar ya que el presupuesto designado para cubrir esta necesidad primordial se aprueba antes del inicio de año, por lo que siempre debería haber vacunas suficientes para cubrir las necesidades de salud y prevención de los mexicanos. Una reducción al presupuesto podría complicar aún más la situación actual del país, e incluso ser la cuna de brotes más agresivos de enfermedades como la tuberculosis, difteria e incluso sarampión, por mencionar algunas.

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018-2019, solamente el 18.5% de niñas y niños de 1 año, tienen el esquema de vacunación completo, considerando una dosis de BCG, 3 dosis de antihepatitis B, 3 dosis de pentavalente, dos dosis de anti neumocóccica, dos dosis de antirrotavirus y una dosis de triple viral. Y entre niñas y niños de 2 años, solamente el 32.9% tienen el esquema de vacunación completo. Hablamos de más de la mitad de las niñas y niños en riesgo de enfermar por falta de vacunas.

Para mantener una buena protección contra estas enfermedades, México tiene un compromiso mundial (en conjunto con los países miembros de la Organización Mundial de la Salud), de mantener o aumentar las coberturas de vacunación por arriba del 95% de todas las vacunas pero hasta el momento el Gobierno no ha cumplido, pese a que esto garantizaría un mundo donde todos los individuos y comunidades pudieran disfrutar de una vida libre de enfermedades prevenibles mediante la vacunación.

El Plan de Acción Mundial sobre Vacunas (2011-2020), es un convenio marco que fue firmado en 2012, con la misión de mejorar la salud de todas las personas, a través de hacer accesible la inmunización universal y poder otorgarles los beneficios que proporciona la vacunación oportuna.

El gobierno mexicano de administraciones pasadas, siempre fue consciente de las graves consecuencias y estragos que causan las enfermedades infectocontagiosas, la mayoría de ellas puede prevenirse con un adecuado esquema de vacunación. 

La salud de los mexicanos no sólo debería ser una de las prioridades del Estado, sino que ahora más que nunca debería reforzarse, por la situación actual por la que atravesamos debido al covid-19 y las sindemias que se han gestado como covid-dengue o influenza-covid.

El hecho de bajar el presupuesto asignado para la compra de vacunas es un atentado contra los mexicanos en general, pero especialmente deja desprotegida a la población más vulnerable, niños y personas de 60 años y más. También debe tomarse en cuenta que deben adquirir nuevas vacunas, debido al surgimiento de la pandemia mundial por lo que el presupuesto debería aumentarse considerablemente para poder cubrir las necesidades de vacunación de los mexicanos y poder prevenir miles de muertes.

Actualmente, México está en riesgo no solo de incumplir los compromisos internacionales en materia de salud y prevención de enfermedades infectocontagiosas, sino de poner en riesgo la salud y la vida de millones de mexicanos.  La vacunación, como mejor forma de prevenir enfermedades infectocontagiosas no debe sufrir recorte presupuestario, pues al reducir el presupuesto federal asignado a este rubro, exponen a las familias a empobrecer todavía más por asignación del gasto familiar a tratar enfermedades que pudieron y debieron ser prevenidas por una vacuna.

Llevar de manera oportuna vacunas a toda la población, contribuye a disminuir las inequidades sociales, impactando de manera positiva en la salud y la economía de quienes la reciben, permitiendo mejorar así la calidad de vida de las personas, en especial de aquellas que se encuentran en situación de pobreza y pobreza extrema. Tomando en consideración que casi la mitad de la población a nivel nacional vive en condiciones de pobreza, es un acto de deshumanidad dejarlos desamparados en el tema de la salud y prevención de enfermedades.

Desde Curarse en Salud, reprobamos enérgicamente la reducción de presupuesto a un rubro tan importante para asegurar la salud de los mexicanos, como es la prevención de enfermedades infectocontagiosas a través de la vacunación. No permitamos que se agrave la situación de salud de nuestra nación.

¡EXIGIMOS LA ASIGNACIÓN DE UN PRESUPUESTO JUSTO PARA VACUNAS!

Foto: Archivo (ilustrativa)

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