Mujer

Gertrude Blanch: innovación en una época de pocas oportunidades

Recordamos a la sobresaliente matemática polaca, en el 125 aniversario de su nacimiento.

Por Antonio Morales,* Ciencia UNAM-DGDC

Gertrude Blanch fue una de las primeras personas en aprovechar el campo del análisis numérico y la computación. Nació en Kolno, Polonia, pero desarrolló su actividad académica y profesional en Estados Unidos. En 2022 la UNAM la recordó en el 125 aniversario de su nacimiento durante la edición de la Noche de la Estrellas, la celebración astronómica más importante de México.

Siendo una de las primeras mujeres en recibir un doctorado en matemáticas por la Universidad Cornell, en Nueva York, Gertrude completó sus estudios en medio de la Gran Depresión, momento en el que la economía de los Estados Unidos se encontraba colapsada y había desempleo, pobreza, empresas en quiebra y un malestar social general.

Un lugar en la historia de las matemáticas

Debido a lo complicada que era la situación de la sociedad a principios del siglo XX, le fue difícil entrar en tiempo y forma a la educación de nivel superior. Sin embargo, no se dio por vencida y en 1928 ingresó a la Universidad de Nueva York. Tras obtener su licenciatura con distinción y continuar con sus estudios de posgrado en la Universidad de Cornell, obtuvo una maestría en febrero de 1934 y, un año más tarde, presentó su tesis doctoral sobre geometría algebraica.

En aquellos tiempos no era fácil para una mujer encontrar empleo en el ramo de las matemáticas.

Para 1937 comenzó a asistir a clases nocturnas de física impartidas por Arnold Lowan, quien era el director administrativo de la Universidad de Columbia y que posterior al Proyecto de Tablas Matemáticas, también desarrollaría tablas para el sistema de navegación llamado LORAN, el cual es un sistema de ayuda a la navegación electrónico hiperbólico y que sirve para determinar la posición del receptor.

En febrero de 1938, tras descubrir que Blanch poseía un doctorado en matemáticas, Lowan se convenció de que ella era la persona indicada para participar en el Proyecto de Tablas Matemáticas como directora técnica.

Este esfuerzo empleó a 450 trabajadores como computadoras humanas para realizar cálculos a mano, creando así tablas muy precisas de funciones matemáticas como exponenciales, logaritmos naturales y decimales, funciones trigonométricas, hiperbólicas, funciones de probabilidad, funciones gamma, elípticas y de Bessel.

La misión que tendría dentro de éste sería desarrollar programas numéricos para las personas que se dedicaban a calcular a mano o que utilizaban calculadoras electromecánicas.

El trabajo se encontraba dividido en cuatro unidades de computación independiente. Una parte estaba conformada por un “ordenador humano”, en el cual participaron unos 150 empleados que hacían los cálculos a papel y lápiz. Mientras tanto, en otra de las unidades del proyecto utilizaban una calculadora de sobremesa y en otra un equipo de tarjetas perforadas de IBM; en la última unidad se revisaban  a mano las tablas que ya estuvieran completas por las otras tres unidades. Se generaron 28 volúmenes de tablas, publicadas por la Universidad de Columbia.

Blanch, como directora técnica del proyecto, desarrollaría los métodos numéricos que se utilizarían para obtener las tablas matemáticas y, a partir de estos métodos, se obtendrían los “programas de ordenador” para los calculistas. En 1948, las Tablas Matemáticas se trasladarían a Washington; sin embargo, ella decidió no seguir y prefirió quedarse en el Instituto de Análisis Numérico de California hasta que fue atacado y cerrado en junio de 1954.

Mientras acontecía la Segunda Guerra Mundial, su grupo trabajó para el Panel de Matemáticas Aplicadas de la Oficina de Investigación y Desarrollo Científico supervisando cálculos para el Ejército y la Marina Armada de los Estados Unidos, el Proyecto Manhattan y varias industrias de defensa.

Los resultados de su trabajo

En 1950, y tras la Segunda Guerra Mundial, el senador estadounidense Joseph R. McCarthy, popularizó la idea de que los comunistas se habían infiltrado en los grandes círculos gubernamentales.

El lugar de nacimiento de Gertrude, sumado al hecho que su hermana era miembro del Partido Comunista, y que se había enfocado en su carrera profesional en vez de formar una familia, algo inusual para una mujer de su época, hizo que fuera víctima de persecusión política justo antes de que cerraran el Instituto de Análisis Numérico en el que colaboraba en junio de 1954.

Después de esos acontecimientos, Gertrude trabajó como matemática senior en los Laboratorios de Investigación en la Base de la Fuerza Aérea Wrigth Patterson. Su actividad se centró en las “funciones de Mathieu” las cuales tienen aplicaciones en campos de la óptica, mecánica cuántica y la relatividad general.

Con el trabajo realizado por Blanch en este proyecto tan significativo se pudo generar la edición de el “Manual de Funciones Matemáticas” por Milton Abramowitz e Irene Stegun, ambos matemáticos sobresalientes de época. El manual antes mencionado vería la luz con su primera edición en 1964, tras 10 años de trabajo conjunto.

Después de años de ser citado en diferentes trabajos, en 1997 el Instituto Nacional de Normas y Tecnología iniciaría un proyecto para la actualización de éste. La nueva edición vio la luz en mayo de 2010 y es de acceso gratuito para todo aquel que esté interesado en consultarlo.

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