Ecología

Geoparque Comarca Minera, un laboratorio vivo de riquezas geológicas, culturales y humanas 

En los geositios el proyecto promueve investigación, difusión científica y cultural, geoturismo, desarrollo sustentable y educación ambiental.

El Geoparque Comarca Minera, en Hidalgo, impulsado por la UNAM y reconocido a partir de 2017 como Geoparque Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es un sitio único por su patrimonio natural y cultural, es un laboratorio vivo de riquezas geológicas, culturales y humanas, que abarca nueve municipios hidalguenses en mil 900 kilómetros cuadrados.

Se trata de un territorio que cuenta con un patrimonio geológico de importancia internacional; es decir, con elementos de la geodiversidad (como rocas, minerales y fósiles) de gran valor científico y/o educativo que son reconocidos mundialmente por su singular proceso de formación, edad y otras características, se destaca en la página electrónica del sitio (https://geoparquecomarcaminera.mx/).

Además, este patrimonio geológico, junto con el natural y cultural (incluido el industrial-minero), son utilizados para generar el desarrollo sostenible de las comunidades locales, a través del incremento del turismo y la promoción de los productos locales, y mediante programas de carácter científico y educativo, que acerquen a los habitantes y visitantes del territorio a las Ciencias de la Tierra y medioambientales.

El geoparque es el inicio de la transformación en el territorio y a partir de 2017 se impulsan cambios sustanciales, precisó el investigador del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM y coordinador científico del geoparque, Carles Canet Miquel, quien citó entre ellos la implementación del programa Basura Cero en algunos municipios y escuelas, el impulso a proyectos científicos de vanguardia como el LabCHICO (primer laboratorio subterráneo donde se realizan investigaciones de física de frontera).

Carles Canet Miquel.

De igual forma, la puesta en valor del patrimonio del sitio como patrimonio universal, como el caso del Cerro de las Navajas; también atraer actividades internacionales como la reunión “Geoparques, Turismo Sostenible y Desarrollo Local”, organizada por la UNESCO en 2019; capacitaciones en 2021 y 2022 a ejidatarios, a fin de que tomen conciencia sobre su territorio e incorporen conceptos de Ciencias de la Tierra en las visitas guiadas y la oferta de servicios turísticos, detalló.

En marzo de 2022, el Geoparque Comarca Minera, en Hidalgo, impulsado por la UNAM y reconocido a partir de 2017 como Geoparque Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), fue revaluado en esa categoría por el organismo internacional.

Lo que buscan estas confirmaciones de la UNESCO es verificar las transformaciones del territorio en términos de buenas prácticas, desarrollo sostenible, cultura, educación, gestión y conservación que ha detonado la figura del geoparque, explicó el investigador del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM y coordinador científico del geoparque, Carles Canet Miquel.

Los resultados de la valoración son enviados al Consejo Mundial de Geoparques y a la UNESCO, organismos que dictaminan la continuidad del geoparque e informarán a México como estado miembro.

A principios de marzo de 2022, una comitiva encabezada por los evaluadores Hartmut Escher, de Alemania, y Helga Chulepin, de Uruguay, realizó una revisión documental y de campo en el territorio, informó Canet Miquel.

El IGf coordinó la misión de evaluación, con apoyo del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) y del Servicio Sismológico Nacional (SSN), los tres de la UNAM. Participaron la Universidad La Salle de Pachuca, la Unidad de Planeación y Prospectiva junto con el Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de Hidalgo, además de la asociación civil “Comarca Minera Geoparque Mundial A.C.”, en una sinergia academia-gobierno-sociedad civil.

Canet Miquel expuso que la evaluación de campo revisa rigurosamente y califica las transformaciones del territorio por la declaración como geoparque, principalmente mejoras e innovaciones en desarrollo local (turismo, productos locales), educación, investigación, divulgación y visibilidad (a través de la señalética o uso de señales y símbolos icónicos, lingüísticos y cromáticos).

Comentó que la gestión participativa es un factor crucial en la evaluación, así como la presencia en el territorio de un equipo de la UNAM que coordine las actividades.

Canet agregó que, como efecto multiplicador de esta iniciativa, en nuestra nación están en proceso de evaluación los geoparques: Huasteca Potosina, en San Luis Potosí; y Rutas de Agua, en Aguascalientes, en el cual el universitario es asesor externo.

Para conocer la riqueza y detalles del sitio, se puede consultar la página electrónica: https://geoparquecomarcaminera.mx/  y la red social de Facebook @geoparquecomarcaminera.

Fotos: UNAM

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