Huixquilucan Estado de México, 6 de abril de 2026. — Miles de misioneros se congregaron en la Universidad Anáhuac México este fin de semana, para celebrar la misa de Resurrección y clausura de la Megamisión 2026, luego de una intensa Semana Santa vivida en comunidades de 26 Estados del país, regiones de Centroamérica y Texas.
La celebración eucarística fue presidida por el padre Carlos Gutiérrez López, L.C., recién nombrado en Roma, Italia, director general de los Legionarios de Cristo, quien con un mensaje directo y exigente invitó a los misioneros a no reducir su experiencia a un recuerdo pasajero: “Lo vivido no puede quedarse como algo bonito; es un entrenamiento del corazón para toda la vida”. Dijo que el encuentro con Cristo impulsa necesariamente a la acción: “El que ama no se queda quieto, busca comunicar ese amor”.
Uno de los momentos más significativos de la misa fue el ofertorio, donde 90 jóvenes —50 hombres y 40 mujeres— decidieron dedicar un año de su vida como colaboradores voluntarios, mientras que otros manifestaron su inquietud vocacional hacia el sacerdocio o la vida consagrada; esto en sintonía con lo que acaba de publicar el Vaticano a través del Anuario Pontificio 2026 y la Agencia Fides, indicando que el número de católicos en el mundo ha alcanzado un nuevo máximo histórico, superando los 1.422 millones de fieles con un crecimiento en la fe de las nuevas generaciones.
Al concluir la misa, el padre Alberto Simán, L.C., director territorial de los Legionarios de Cristo en México y Centroamérica, destacó el alcance histórico de esta edición, que superó los 16,872 misioneros. “Al cielo vamos juntos”, recordó, enfatizando el carácter comunitario de la vida cristiana y el valor de caminar en unidad.
El testimonio de Juan Manuel Ortiz García, originario de Cali, Colombia, y candidato de los Laicos Consagrados del Regnum Christi, puso rostro humano a la experiencia vivida. “Descubrí la perseverancia de Dios en la vida de cada persona. Él nunca se cansa de esperar y siempre te dará mucho más de lo que tu pensabas entregar”, compartió, destacando que incluso un instante puede transformar el rumbo de una vida.
Bajo el lema “Para que todos seamos uno. Caminando juntos al Cielo”, la Megamisión 2026 movilizó a 16,900 miembros de Juventud y Familia Misionera en actividades deevangelización, brigadas médicas, construcción de viviendas, asesorías jurídicas y acompañamiento en centros de readaptación social, reflejando un esfuerzo integral de servicio en comunión con los párrocos y obispos de cada región.
Juventud y Familia Misionera es un apostolado del Regnum Christi al servicio de la Iglesia www.demisones.com.

