Columnas

Ausencia

Anúnciate aquí

Por: CARLOS RAMOS PADILLA

En política y entre políticos no debe haber vacíos, ausencias. Momentos previos a la inauguración del Mundial se incrementaba la tensión por

múltiples razones: las manifestaciones públicas, el disgusto colectivo contra Clara Brugada, el pésimo transporte público, inundaciones, la CNTE, Ayotzinapa, madres rastreadoras… y desde Palacio la intención nuevamente de mentir señalando (como en un principio lo hizo con la Fórmula Uno) que ella no pertenece a una élite privilegiada sino al “pueblo”.

Que no responde a socializar con niveles económicos altos y que por ello no asistiría al Estadio Azteca, sin embargo, si fue a un magno evento en el Alcázar del Castillo de Chapultepec en donde la pasarela de potentados y millonarios era muy superior a aquellos que pagaron 100 mil pesos por una butaca en Santa Úrsula. Una gala que arrebataba el discurso a la presidenta (con a) que prefirió codearse con los poderosos que sumarse al ánimo de la sociedad y enfrentar las consecuencias. En la ciudad muros de contención por doquier, arriba drones multicolores. Las fuerzas federales mostrando escudos y garrotes pero frente a estos voces inconformes con un gobierno omiso y negligente.

Los conatos de violencia callejera estaban opacando a un evento de talla internacional que pertenece a la FIFA pero que el gobierno pretende que el pueblo crea que es suyo.

Y se generó la gran idea, mandar, en camiseta blanca, a empleados y sindicalizados como un “escudo de paz” antes de que los inconformes pudiesen chocar con los granaderos (que ya no existen). Y entonces el vacío, la ausencia.

Sheinbaum volvió a la manipulación con una rifa de un boleto que no se utilizó para la ceremonia inaugural y la argumentación de que Salma Hayek nos representó con dignidad confirmando no fue invitada por el gobierno sino por la FIFA. Brugada dando un espectáculo indigno de sumisión a Sheinbaum, el ridículo de Mario Delgado que pretendió cambiar el calendario escolar para no enfrentar a los niños a una “intensa ola de calor” cuando calles y avenidas se saturaron de agua por falta de atención en las obras públicas.

El mundo viendo a México sin presidente pero escuchando la demanda “fuera Morena”. La contestación oficial volvío a ser de una activista. El discurso se sustentó en un diálogo que en realidad no existió. Solo chantajes y trampas políticas. Y en cada esquina, colonia y barrio no se vive el ánimo mundialista como sí ocurrió en 1970 y 1986 porque había identidad nacional, orgullo de lo que representaba el país frente al mundo, un evidente respeto a lo mexicano y algo importante, paz social. Ahora pareciera que la presidenta (con a) solamente atiende y es atendida por una parte de la población, los demás son sujetos de ataques, menosprecio y segregación desde la burocracia .

Pero este vacío, el de la presidencia, será un verdadero lastre, una muy pesada carga.

SE COMENTA SOLO CON

CARLOS RAMOS PADILLA

De

Para DeReporteros

Clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Arriba