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¿Sabías que el 21 de enero es Día Internacional del Mariachi? Conoce su historia

En el tejido cultural de México hay un hilo que brilla con luz propia: el Mariachi. Hoy, esta expresión artística reconocida el 21 de enero como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, sigue siendo el puente emocional que conecta a los mexicanos con sus raíces; un legado que Odisea México preserva a través de una experiencia inmersiva de vanguardia.

Su historia se remonta a la región de los Valles de Jalisco, específicamente en Cocula (antiguamente Coculán). Los indígenas cocas, habitantes originarios de la zona, poseían una destreza sonora excepcional. Para ellos, la música era un lenguaje ritual; tocaban sus instrumentos rústicos para sentirse cerca de sus deidades, Cocolli y Teocáyatl.

Con la llegada de los evangelizadores, los llamados “Guitarrones del Cerro” comenzaron a fusionar flautas y tambores con las armonías europeas, dando vida a un sonido mestizo. Incluso, se sostiene la teoría de que la palabra “mariachi” proviene del francés mariage “boda”, término que se habría popularizado durante la intervención francesa en el siglo XIX al ser la música de los festejos nupciales.

Sin embargo, el mariachi que conocemos hoy es fruto de una evolución constante. Fue durante la Revolución Mexicana cuando se consolidó como un símbolo de identidad nacional, transformando las vivencias y dolores del pueblo en canciones. La estructura sonora basada en la guitarra, trompeta, violín, vihuela y el guitarrón, crea una melodía que puede transitar del dolor más agudo de un bolero a la alegría explosiva de un huapango.

Esta dualidad también se refleja en su indumentaria. El traje de mariachi es una pieza de ingeniería artesanal: pantalones ajustados con botones de plata, chaquetas cortas bordadas y sombrero de ala ancha. Es una vestimenta inspirada en el campo, pero elevada por el lujo español, una imagen que el cine de oro mexicano, con clásicos como Allá en el Rancho Grande, llevó al imaginario mundial.

Hoy, esa herencia se transforma en una experiencia viva para las nuevas generaciones dentro de Odisea México. Ubicada en Plaza Carso, esta experiencia redefine el concepto de entretenimiento cultural a través de su Fliying Theater, un imponente simulador de vuelo que permite a los pasajeros sobrevolar por la riqueza de México, a través de tecnología de última generación.

Como preámbulo, los visitantes recorren 25 salas inmersivas donde Jalisco ocupa un lugar de honor. En este lugar, una serie de animatrónicos capturan la imagen de una serenata, permitiendo que el público conecte de forma sensorial con la esencia del mariachi. Es una propuesta donde la robótica y el diseño se entrelazan para evocar ese sentimiento profundo que define nuestra identidad, logrando que cada visitante experimente un latido que trasciende el tiempo.

El vuelo y recorrido completo está abierto al público de lunes a domingo, en un horario de 10:00 am a 6:30 pm, invitando al público a descubrir la riqueza de México a través de una narrativa visual y sonora sin precedentes.

Fotos: Cortesía

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