- Shamhat. Las magníficas de Roxana Elvridge-Thomas se presentará el jueves 26, a las 18:00 horas, en el Auditorio Divino Narciso de la UCSJ
- En diez ensayos, la autora analiza la vida, obra y la relevancia histórica y cultural en la literatura nacional de Sor Juana, Carmen Báez, Guadalupe Amor, Eunice Odio, Dolores Castro, Rosario Castellanos, Thelma Nava y Elena Poniatowska
En el relato mítico mesopotámico, narrado en la Epopeya de Gilgamesh, los dioses crean a Gilgamesh, un semidiós destinado a gobernar Uruk, pero ante los abusos de su poder, deciden crear a Enkidu, un hombre destinado a enseñarle humildad, amistad y equilibrio para devolver la paz a la ciudad.
Sin embargo, Enkidu nace como un ser salvaje que causa estragos en el campo y las proximidades de la ciudad, por lo que las deidades determinan civilizarlo a través de Shamhat, sacerdotisa de Inanna, cuyo nombre significa “la magnífica”. Tras convivir durante siete días y seis noches —tiempo que, según antiguos intérpretes, estuvo marcado por la unión íntima—, Enkidu inicia su transformación hacia la vida civilizada.
“En realidad, no, porque lo que hacían estas sacerdotisas era enseñar, civilizar. De esta forma, Enkidu pierde su vida salvaje y adquiere conciencia, lenguaje y cultura humana; después, ella (Shamhat) lo guía hacia la ciudad para que sea parte de ésta”, relató Roxana Elvridge-Thomas, académica de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ).
La poeta y dramaturga retoma este mito para revisar el aporte de las escritoras mexicanas en la literatura nacional, a través de su libro Shamhat. Las magníficas (Los libros del perro, 2025), que será presentado el jueves 26, a las 18:00 horas, en el Auditorio Divino Narciso de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ). La acompañan la maestra Carmen López-Portillo y Sara Aquino.
A partir de esta evocación a una de las obras literarias más antiguas de la humanidad, Elvridge-Thomas, a través de diez ensayos, analizan la vida, obra y la relevancia histórica y cultural en la literatura nacional de autoras como Sor Juana Inés de la Cruz, Carmen Báez, Guadalupe Amor, Eunice Odio, Dolores Castro, Rosario Castellanos, Thelma Nava y Elena Poniatowska.
“En el primer ensayo de este libro sobre mujeres escritoras mexicanas, mi premisa es que, en tiempos antiguos, quienes transmitían el conocimiento y el saber, eran las mujeres, pues eran quienes los detentaban”, indicó.
Alude a las sacerdotisas de Inanna en Sumeria, debido a que esta cultura fue la primera gran civilización, la cual consideraba a esta deidad como la diosa lunar y, al mismo tiempo, la de la escritura, la creatividad, el arte, la ciencia, la medicina.
Explicó que sus sacerdotisas, llamadas pasisu, transmitían el conocimiento a todo el pueblo y, además de saber de medicina y curar a la gente, escribían poesía. De hecho, la primera poeta de la que se tiene noticia en la historia de la humanidad, la primera escritora que firmó un texto fue precisamente fue una vestal de Inanna: Enheduanna.
La inquietud de hacer esta revisión de los aportes de las autoras mexicanas al espectro literario nacional surge en Roxana Elvridge-Thomas gracias a su labor como académica en instituciones como la UCSJ. “A lo largo de 40 años de ser maestra, me he dado cuenta de que el canon literario es masculino, no se lee a las mujeres, o, cuando están en los planes de estudio aparecen como curiosidad, por lo que me propuse incluir un canon femenino, pero no como una curiosidad”.
Mencionó que quien lea el libro se darán cuenta que las obras de las autoras incluidas son analizadas con un aparato crítico, filológico y serio, que da luz a su aporte al mundo literario, “el cual fue muchísimo más de lo que se piensa”.
De Sor Juana, la autora tomó a los personajes femeninos de Los empeños de una casa, obra de la que siempre se ha analizado la loa. En el ensayo respectivo, la también dramaturga profundiza en doña Leonor, doña Ana y Celia, la criada, personajes que considera son autodeterminados, que no necesitan de nadie para tomar sus decisiones, “además, optan por el conocimiento, las tres”.
De la narradora y poeta michoacana Carmen Báez, pese a que su obra es poco conocida, la autora la destacó como impresionante. De quien fuera la primera mujer que obtuvo puestos importantes en el ámbito diplomático, cuando las mujeres solo eran secretarias, detalló que, por ser una mujer liberal, en su época, emprendieron una compaña en su contra.
“Como narradora, el mismísimo Juan Rulfo la admiraba, él fue al periódico (El Nacional) donde ella colaboraba para ver quién era aquella persona que escribía esos cuentos tan maravillosos y, desde ese momento, fue su amigo y su admirador”, expuso.
Enfatizó que ella fue precursora de cuentos que retrataban lo rural, pero desde un punto de vista fantástico, por lo que podría decirse que fue predecesora de lo que hizo, con gran maestría y mucho después, Rulfo.
En el libro, Roxana Elvridge-Thomas toma el cuento “¿Qué hora es?”, del libro de Elena Garro La semana de colores para hablar de dominio extraordinario de espacio-tiempo que tenía la autora poblana, quien trabajó, en este texto, con el tiempo como lo hizo Borges en El Aleph; “el de ella es un cuento magistral”.
A lo largo del tiempo —aseveró—, desde los mitos de creación, a la mujer se le ha dado un papel secundario o, incluso, utilitario, por eso, con este libro, quiero darle la vuelta a ese sentido de adorno, de compañía, de ¡ay, mira qué graciosa qué simpática, además escribe!”, puntualizó.


