Por Martín de J. Takagui
Después de muchos años de vivir en medio de un rancio y viejo ambiente de corrupción, el sector aduanero iniciará un proceso de transición hacia la modernización y una nueva organización interna que permita eliminar corruptelas y tiempos de espera en zonas de desembarque y bodegas aduanales.
A partir del 1 de julio, se pondrá en marcha un nuevo sistema que facilitará el comercio internacional con la participación directa de la Agencia Nacional de Aduanas de México, (ANAM) mediante el nuevo modelo conocido como Agencia Aduanal de Patente Corporativa.
Se trata de una transición muy importante, que representa una evolución en el despacho aduanero tradicional que siempre se ligó a una persona física, pero ahora se sustituirá por una estructura institucional que deberá ser operada por personas morales autorizadas.
La trascendencia de esta evolución no solamente es por quienes operan el sistema aduanero, sino lo que represente en recursos económicos, ya que el comercio exterior mexicano representa el 75 por ciento del Producto Interno Bruto, pues a través del sector aduanero se procesan 25 millones de operaciones al año.
El presidente de una de estas instituciones aduaneras pioneras en este nuevo sistema corporativo, Brian Villanueva Zárate, que es director general de Azafra Internacional, asegura que los sistemas y los manuales de operación que están por ser remplazados son complicados, tienen muchas variantes y es muy frecuente que haya errores y confusiones, lo que repercute en multas millonarias que aplica la autoridad.
Con los nuevos mecanismos y con los nuevos sistemas de organización, las cosas podrán simplificarse y hacerse más funcionales, lo que traerá como consecuencia una mayor certeza jurídica ante fiscalizaciones más rigurosas.
También frente a las normativas actuales que extienden los periodos de revisión de valor de 6 a 12 meses, el modelo corporativo obliga a adoptar gobiernos internos estrictos y manuales de procesos o compliance. Esto reduce drásticamente el margen de error, las multas y los embargos precautorios de mercancías.
La ANAM implementará el nuevo esquema y se busca que el cambio pueda blindar a este sector de la economía que recauda más de 1.4 billones de pesos anuales y representa el 75% del PIB nacional.
Con la modernización de las operaciones del sector aduanero se obtendrá una mayor atracción de inversión y desarrollo tecnológico, toda vez que se proyecta que el mercado de agencias aduanales en México alcance un valor de 501.3 millones de dólares para el año 2031, con una tasa de crecimiento anual del 6.31 por ciento.
Además el esquema corporativo facilitará la inyección de capital a gran escala para digitalizar procesos y desahogar los cruces fronterizos más saturados. En tanto que aumentará la competitividad global ante el Nearshoring, pues al operar como personas morales, las agencias aduanales ofrecerán la estructura institucional y la certeza jurídica internacional que exigen las corporaciones globales que se trasladan a México, alineando el marco operativo con los estándares de Estados Unidos y Europa.
Hay que recordar que pocos meses antes de que concluyera la anterior administración federal, se descubrió un proceso de contrabando multimillonario de hidrocarburos, en el que participaron altos funcionarios de la Secretaría de Marina, en donde debieron haber participado decenas de operadores aduanales, civiles y de la marina; sin embargo, apenas son unos cuantos a quienes se les ha señalado como responsables.
A futuro parece algo extraordinario, hay que ver la implementación.

