Cultura

El doctor Rafael Tovar presenta los primeros resultados de su gestión al frente de la Universidad del Claustro de Sor Juana 

•  En los primeros dos años de su gestión, la UCSJ fortaleció su proyecto académico, la investigación y la vinculación nacional e internacional, además de ampliar su oferta cultural y sus programas de atención a la comunidad

•  Articulado en siete dimensiones simbólicas —Logos, Interrogación, Saber, Verdad, Libertad, Responsabilidad y Porvenir—, el informe plantea una universidad que entiende el conocimiento como una forma de orientar el presente y construir futuro

Mirar las estrellas para saber dónde estamos y hacia dónde vamos. Con esta imagen, el doctor Rafael Tovar y López-Portillo presentó su primer Informe de Rectoría de la Universidad del Claustro de Sor Juana, correspondiente a los primeros dos años de su gestión.

Más que un recuento administrativo, el documento propone una pausa para reconocer el camino recorrido, fortalecer los vínculos de la comunidad universitaria y preguntarse sobre el futuro que se quiere construir, a partir de la idea central de que el conocimiento adquiere sentido cuando transforma nuestra manera de habitar el mundo.

A partir de un heptágono y siete dimensiones que, en lugar de constituir una secuencia lineal, forman una red: Hermes o Logos; la Esfinge o Interrogación; Atenea o Saber; Alétheia o Verdad; Faetón o Libertad; Atlas o Responsabilidad, y Jano o Porvenir, el informe se articuló, como recuerda el propio documento, a partir de Sor Juana “siete no es mucho, es completo”.

Bajo la figura de Hermes, asociado con el logos, el diálogo y la capacidad de transmitir conocimiento, la Rectoría destaca la expansión de la actividad cultural y académica. En dos años se han realizado más de 370 actividades culturales gratuitas, cifra que llegó a triplicarse durante el periodo.

A este crecimiento se suman proyectos como Microficciones, la publicación del libro de Ana Lilia Cepeda con Grijalbo, el programa Celda Contemporánea, la creación de la Dirección ExClaustro para mantener el vínculo con egresados y la consolidación de la plataforma Gato Juglar. 

También se impulsaron la Cátedra Elsa Cross, dedicada a la poesía escrita por mujeres; intercambios y colaboraciones internacionales, entre ellas el doble grado en Filosofía con la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, y la formación de estudiantes de Gastronomía en la cocina del chef Martín Berasategui, en Barcelona; se reabrió el Museo de la Indumentaria Mexicana.

En el ámbito académico se autorizó a la Universidad como centro aplicador del SIELE, se ampliaron los grupos de enseñanza de náhuatl en línea y se inauguró el Museo de Sitio Sor Juana Inés de la Cruz en el sotocoro del antiguo convento de San Jerónimo, que ha recibido miles de visitantes.

La Esfinge representa la interrogación: la capacidad de detenerse, dudar y preguntar antes de aceptar respuestas. Desde esta perspectiva, la Universidad comparó sus planes de estudio con los de 27 instituciones nacionales e internacionales, trabajo que derivó en 14 informes.

La incorporación de la inteligencia artificial también fue abordada desde la escucha. Antes de establecer una política institucional sobre IA, la comunidad respondió 12 preguntas que sirvieron como insumo para la toma de decisiones. El informe retoma, además, un estudio nacional impulsado por la UNESCO según el cual nueve de cada diez universidades mexicanas utilizan inteligencia artificial, mientras menos de dos de cada diez habían dedicado tiempo a regularla.

Durante el periodo se creó la Dirección General de Innovación y Mejora Continua, se fortaleció la participación institucional en ANUIES y se avanzó en procesos de evaluación con los CIEES y el SEAES, además de desarrollar más de 20 proyectos internos de mejora.

La dimensión de Atenea pone el acento en el conocimiento, el discernimiento y la conciencia de aquello que todavía no se sabe. Entre los resultados destacan que 95.35 por ciento del profesorado obtuvo una valoración al desempeño sobresaliente por parte de sus estudiantes, mientras más de dos terceras partes de la planta docente participaron en programas de formación interna.

Los estudiantes de Gastronomía obtuvieron 15 distinciones nacionales EGEL-CENEVAL, el triple que el año anterior, y la ANUIES reconoció a la doctora Concepción Calvo con el Premio Nacional a la Innovación en la Práctica Docente. Asimismo, los programas de las licenciaturas en Artes y Cultura, Comunicación y Psicología obtuvieron acreditaciones externas.

La investigación también registró avances: 88 por ciento de los integrantes del cuerpo de investigación pertenece al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores. El primer Anuario de Investigación de acceso abierto reunió 13 artículos indexados, 24 capítulos internacionales y 83 presentaciones realizadas en distintos países. El Centro Sor Juana Inés de la Cruz consolidó su trabajo de investigación y divulgación y su colección bibliográfica y documental fue reconocida por la UNESCO como Memoria del Mundo.

Faetón simboliza la libertad: una libertad que, para la Universidad, no consiste solamente en poder elegir, sino en contar con las herramientas intelectuales y éticas para hacerlo responsablemente.

El informe recuerda, en este apartado, el caso de César Fierro, quien después de 41 años de prisión injusta en Texas regresó a México y encontró en El Claustro un espacio para aprender un oficio a través de la gastronomía. También destaca la trayectoria de egresados que hoy participan en instituciones culturales como Circuitos y Festivales de la Secretaría de Cultura federal, la Orquesta Filarmónica, el Museo Universitario del Chopo y el Museo Tamayo en Oaxaca, entre otros.

Durante el periodo se han realizado 19 seminarios de titulación, mediante los cuales alrededor de un centenar de personas pudieron obtener su título profesional.

Atlas representa, por su parte, la responsabilidad de sostener y cuidar aquello que ha sido confiado. En este ámbito, el Centro de Orientación y Atención Psicológica brindó 4,752 horas de atención clínica gratuita, además de 480 horas de supervisión técnica y 44 intervenciones gratuitas en crisis.

El CIGEPAZ atendió a 154 personas y resolvió 87 casos. A ello se suman 513 estudiantes que realizaron su servicio social bajo un esquema con enfoque de derechos, 152 programas de educación para la vida —27 de ellos con beca completa— y 851 estudiantes que realizaron prácticas profesionales mediante más de 200 convenios. Las ofertas de contratación directa derivadas de estos vínculos pasaron de 10 a más de 50.

La última figura es Jano, dios de los umbrales y de las transiciones, representado con dos rostros: uno que mira hacia el pasado y otro hacia el futuro. Para Rafael Tovar, el presente es ese umbral desde el cual la Universidad debe preguntarse qué quiere legar.

De ahí surgió Navegantes del Cambio, un proceso colectivo para imaginar los próximos años de la institución, al tiempo que se fortalecieron sus vínculos con universidades del país y de otras geografías, la comunicación interna y los programas en línea.

El informe fue presentado ante representantes de la comunidad universitaria. En el presídium estuvieron el doctor José Narro Robles, en representación de la Asamblea de Asociados de la Universidad del Claustro de Sor Juana, así como los representantes del Consejo Estudiantil y los integrantes del Consejo Universitario.

Al tomar la palabra, José Narro Robles, tras felicitar al doctor Tovar, recordó que la universidad es una de las grandes creaciones de Occidente y que El Claustro forma parte de una tradición universitaria que atraviesa siglos. Señaló que las instituciones de educación superior tienen entre sus responsabilidades formar recursos humanos de alta calidad, generar conocimiento y convertirlo en soluciones para la sociedad, además de cultivar valores.

Fotos: UCSJ

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