- Participó en la ceremonia de fin de cursos de posgrado 2026 del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”
- La educación médica permanente es la base para sostener el equilibrio entre la innovación científica y el compromiso social, dijo David Kershenobich Stalnikowitz
- Ni la tecnología ni las instalaciones de vanguardia sustituirán el buen tino médico y la escucha a los pacientes, apuntó José Sifuentes Osornio
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, enfatizó que México necesita más médicas y médicos altamente calificados, con integridad, capacidad para innovar, investigar y formar a las generaciones venideras, sin perder de vista la dimensión humana de su disciplina.

Al participar en la ceremonia de fin de cursos de posgrado 2026 del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” (INCMNSZ), destacó la alianza entre la UNAM y este Instituto para formar profesionistas con capacitación de vanguardia y brindar atención eficaz, científica y humana.
En el acto, donde también participaron el secretario de Salud del Gobierno federal, David Kershenobich Stalnikowitz; y el director general del INCMNSZ, José Sifuentes Osornio, añadió: las dos instituciones que respaldan a las 252 médicas y médicos graduados “encarnan una larga historia de defensa de la salud y de la educación superior públicas como derechos incuestionables. Desde ahora, esa historia también se escribe con su trabajo cotidiano en hospitales, clínicas, escuelas y foros de divulgación”.

En el país persisten retos para garantizar una atención a la salud más integral y equitativa, por lo que profesionales como ustedes, con una capacitación clínica de vanguardia adquieren un valor estratégico para incidir de manera directa en la detección oportuna y el tratamiento adecuado de muchas enfermedades, aseguró a las y los egresados.
Agregó que entre los desafíos estructurales que enfrenta nuestro país en materia de salud están que la esperanza de vida al nacer es de 75.5 años, 5.6 años menor que el promedio de las naciones de la OCDE. La mortalidad prevenible asciende a 243 defunciones por cada 100 mil habitantes, mientras que la mortalidad tratable se sitúa en 175 por cada 100 mil, cifras considerablemente más altas en comparación con otros países miembros.
En tanto, David Kershenobich aseveró que el INCMNSZ se ha consolidado como un referente de excelencia clínica, rigor científico y compromiso social con México.
Ante las personas graduadas manifestó que la medicina de alta especialidad debe responder con calidad y equidad a retos actuales como las enfermedades crónicas, desafíos de la salud mental, brechas en el acceso a algunos servicios de salud y una transformación acelerada por la innovación tecnológica, la medicina de precisión y la inteligencia artificial, entre otras herramientas.
Este escenario, subrayó el secretario, también plantea preguntas sobre cómo garantizar que la innovación no profundice desigualdades, cómo asegurar que la toma de decisiones permanezca centrada en la persona, y cómo preservar la ética y la confidencialidad en entornos cada vez más complejos. “La educación médica permanente es la base para sostener el equilibrio entre la innovación científica y el compromiso social”.
A su vez, José Sifuentes felicitó a las y los médicos especializados, a quienes recordó que su profesión es de servicio, y que ni la tecnología ni las instalaciones de vanguardia sustituirán su buen tino médico y la escucha a sus pacientes.

En la ceremonia se entregaron premios y reconocimientos a tutores y residentes. Estuvieron el titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, Carlos Arturo Hinojosa Becerril; el presidente de la Academia Nacional de Medicina de México, Raúl Carrillo Esper; la directora de la Facultad de Medicina de la UNAM, Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, entre otras autoridades.
Fotos: UNAM

