Latitud Megalópolis
“Al mejor cazador se le va la liebre”. Y yo no fui la excepción. El presunto Councierge del complejo vacacional Vidanta Mayan Palace de la Riviera maya me estafó $14,534 pesos, el pasado lunes 20 de abril. Me emocioné al pensar en todas las diversiones y entretenimientos que iba a disfrutar en el mes de mayo. No vi las alarmas y ciegamente confié en quien dijo llamarse Matías Rivera, encargado de manejar las actividades y paquetes turísticos para futuros huéspedes.

Encontre en Google el website de Vidanta y llamé al número que aparece en su website, (+52 55 6943 6320) y pedí que me enviaran con el Councierge, quien da los precios y hace reservaciones para actividades turísticas alrededor de la Riviera.conversación telefónica fue de 45 minutos el sábado 11 de marzo. Cuando colgamos, ya Matías me había dado muy buenos descuentos:
Tour Premium de Ixcaret con el espectáculo nocturno, comida y bebidas, además de transportación, Cirque Du Soleil con cena y botella de champaña, nadar con delfines, y dos días de golf, sólo por $16,034 pesos. ¡Todo para dos personas! Pero tenía que pagarlo ese mismo día. El deseo o ambición me cegó.
Inmediatamente me llegó un mensaje por WhatsApp y decía que era Matías y así continuamos la conversación. Hubo un momento en que le pedí que me llamara, pero me dijo que estaba en la computadora y que no podía hacer llamadas. Me dio un número de teléfono, pero nunca pude comunicarme. Así que regresé a la conversación a través del WhatsApp.
Matías me envío el váucher, pero faltaban varias actividades. Lo cambió, pero seguía faltando una u otra cosa. Me dijo que no me preocupara, Confié en él. Y como voy con mi querida amiga Tricia y es su primera vez en México, no quise perder la oportunidad.
Pero por más que me apresuré a enviar el dinero, no pude. Fui al supermercado Vons, más cerca de mi casa que Walmart. Le enviaría el dinero a mi amiga María Elena Marino, a quien conocí en el 2017 en ese mismo resort. Vive en Toluca. Ella me haría el favor de hacer el pago. Matías me había dicho claramente que tenía que ser ese mismo día para que me dieran los descuentos. Pero dilatamos las negociaciones porque en el váucher faltaba uno u otro evento. Matías me dijo que no me preocupara, que él arreglaría todo. No desconfié porque había llamado al resort y me habían transferido con el Councierge.
Por WhatsApp, Matías me envió el mismo tipo de váucher que Vidanta usa, por eso no sospeché. Además, había llamado al número que aparece en el website. Pero por problemas con @WesternUnion, cuyo dilatado servicio evitó por una semana que amiga María Elena Marino pudiera recoger el dinero, el pago no fue hecho ese día. Es raro. Nunca había tenido problemas usando Western Unión.
El lunes 20 de abril a las 9:59 a.m., Matías inició conversación, agregó el viaje a Ixcaret, pero le faltó. Le creí que era por falta de caracteres en el váucher.
Pero el lunes, mi amiga, cansada de batallar en diferentes sucursales de @WesternUnion y en @Walmart, pues no le entregaban el dinero, me ofreció prestármelo para que el pago fuera rápido. Acepté. Hizo el pago. Envié el comprobante de pago a Matías a la 1:08 p.m. A la 1:10 p.m. recibí un mensaje en el mismo chat con Matías diciendo:
“A quien corresponda:
Desde el área de Soporte Contable., te informamos que actualmente tu(s) pago(s) se encuentran retenidos por el siguiente motivo: Folios: 80A13901. Motivo de la retención.: el sistema está presentando un fallo en la aplicación del comprobante coma, ya que no se aplicó el pago coma, los comprobantes presentan información incompleta o errónea. Punto por protocolos del área financiera, deberá aplicar nuevamente el pago con el monto exacto que indica la orden coma posterior a que el ticket esté validado exitosamente se hará devolución a la cuenta que el cliente. Proporcione, deberá cumplir con las siguientes indicaciones. Aplicar el pago siguiendo las instrucciones, deberá realizar pagos fraccionados en partes iguales de $6990 pesos por transacción. Restar la Comisión de tienda. E indicar la cuenta o clave a donde se aplicará el reembolso punto una vez enviado El ticket, se procederá a confirmar en la reserva y aplicar reembolso inmediato
Atentamente: Iris Vargas
Equipo de Soporte Contable.
1506”.

Lori me dijo que hablara con Scotiabank. Hablé con Scotiabank, me dijeron que no podían hacer nada ni siquiera investigar. Qiue primero levantara un erporte de policía. La Policía de de la ciudad donde vivo, me dijeron que tenía que hacer el reporte donde ocurrió el crimen. Llamé al teléfono del sitio web de Ayuda en Línea, y mi computadora no quiso abrir la página. Marcó una alerta , diciendo que no era seguro, y enseguida mi computadora no funcionó bien, ¡me estaban jaqueando en esa página! Forcé el botón para apagarla, ¡pero no respondía! Hasta que arranqué el cable de la conexión al enchufe.
Por cierto, al leer detenidamente el primer váucher, miré que se trataba de la cuenta empresarial 4189 1400 1425 2471 en el Banco Banorte. El beneficiario: Operadora Turística Vidanta SA de CV. Pero luego Matías me cambió la jugada. Sólo me escribió a través de WhatsApp que ahora el pago tenía que ser en la cuenta 256 06087676 de @Scotiabank, el beneficiario era el mismo, Operadora Turística Vidanta SA de CV, pero en éste hay un representante legal es Jorge Heider González Polanco. En el anterior no aparecía representante legal.
Interesante. En Google encontré ese nombre en una lista de Ayudas Sociales a Personas en el Municipio Benito Juárez, Quintana Roo. Su C.U.R.P. es GOPJ960604HQRNLR04, y su R.F.C. GOPJ960604. Recibió $2,000 pesos en 2021 y 2022
Como le escribí a Matías por WhatsApp que cancelara el golf porque “se me hacía caro”, me contestó que el golf era de cortesía y que me iba a hacer el 20 por ciento de descuento en la renta de los palos de golf. Mi amiga pagó y me envió el recibo del depósito. Hasta cuando Matías me escribió que el pago tenía que ser en dos partes, sospeché. Más cuando marqué los números de teléfono que Matías me había enviado: Iris Vargas 800-351 0484 y 800 351 0484 Ext. 1507 el primero de anuncios pornográficos y el otro no permite llamadas.
Hablé al servicio de miembros de Vidanta, le expliqué a Lori (no me dio su apellido ni cargo; pero se dicen agentes). Me dijo que era un fraude porque no eran ellos. Que ellos tenían su propia agencia de viajes y que esa agencia pertenece a terceros. Fue todo. No me preguntó nada. Ni detalles, Ni trató de ayudarme.
Hasta el momento no encuentro a Lori y no me regresa las llamadas.
Me sorprende porque lo único que había recibido de la mayoría de los empleados en esos centros vacacionales, tanto en Nuevo Vallarta como en la Riviera Maya, ha sido maltrato y discriminación. Y es que “México no es para el turismo mexicano” me dijo un chofer que transporta a los huéspedes dentro de ese centro vacacional, precisamente en la Riviera maya.
No iba a volver a ese resort. Ni a ningún otro de Vidanta. Pero uno de sus empleados me llamó hace varios meses y me ofreció una semana gratis, $500 dólares para usar en comida, masaje y cena para dos con botella de vino. ¡Claro que no era gratis! Ellos no me quisieron reconocer una semana de vacaciones que pagué, $910 dólares, porque estaba demasiado enferma y cancelé.
Así lanzaron el anzuelo para atraerme. Esta es la primera vez que acudo ahí de vacaciones como miembro. Pagué casi $9 mil dólares por la “membresía” de contar con un tipo de habitación que desaparecieron y me pusieron en un nivel más bajo, en vez de subirme de nivel o de darme el tipo de habitación en los resorts donde aún hay. Como se me hacía menos caro intercambiar alguno de mis dos tiempos compartidos en Hyatt Resorts para tomar una vacación en Vidanta, así cuatro o cinco veces. Las mismas que fui objeto de discriminación y recibí groserías.
La preferencial hacia anglosajones por parte de la gran mayoría de empleados en esos resorts, es notoria. El sitio electrónico estadounidenseTipadvisor.com, donde he escrito 109 reviews, subido 67 fotos que han sido vistas por 104,905personas, desde el 2006, me felicita: “¡Felicidades! Eres una Autoridad –también conocida como el porcentaje 1% de nuestros miembros.”
El mismo sitio señala que he viajado 37 o 38 países y marca que viajado 375,042 millas, esto significa haber recorrido el 20 por ciento del mundo.
Esta es la traducción de mi review en TripAdvior.com sobre este asunto:
“¡¡¡Por qué no hacer tratos ni contactar a Vidanta!!!
Ni siquiera he realizado mi viaje y ya fui víctima de un fraude originado en su propio resort. Llamé al número de teléfono del resort y pedí que me transfirieran al Concierge para organizar excursiones de un día y actividades recreativas, ya que esta será la primera vez que mi querido amigo estadounidense visite México. Se me solicitó realizar el pago en dos partes, lo cual despertó mis sospechas. Sí, Vidanta no se hace responsable en absoluto por los 811 USD depositados en una cuenta de Scotiabank. Scotiabank me remitió a presentar una denuncia legal, pero nadie me proporciona más información ni orientación. Pensando como periodista, estoy seguro de que este tipo de empleados de Vidanta actúan en complicidad con este fraude tan bien orquestado desde el interior de la empresa. Conocen cada movimiento dentro del resort. Tienen acceso a tu información personal…
Esta será mi primera visita en calidad de Socio de Vidanta, desde 2015, año en que adquirí esta membresía de la cual hoy me arrepiento profundamente. ¿Por qué?
Porque visité en varias ocasiones Nuevo Vallarta, la Riviera Maya y Acapulco mediante intercambios de tiempo compartido, y en cada una de esas ocasiones fui maltratado o se me asignó una habitación con desperfectos —en una ocasión recibí una mejora de categoría (upgrade) porque el agua de la lluvia se filtraba a chorros desde el techo, ¡DENTRO DE MI PROPIA HABITACIÓN!; ¡casi arruina mis palos de golf!—; en otras ocasiones, el trato que recibí fue deplorable. Los empleados se mostraban groseros conmigo, pero sumamente obsequiosos con las personas de raza blanca. Incluso un empleado lo reconoció abiertamente al decirme: “Desafortunadamente, México no está hecho para el turismo mexicano”.
No tenía planes de volver jamás, dado que no respetaron una reservación que yo ya había pagado (910 USD) y que no pude aprovechar debido a que caí enfermo. Por consiguiente, me informaron que había perdido mi dinero. Aquello me afectó profundamente en diversos aspectos. Un año más tarde, Vidanta me contactó para ofrecerme unas vacaciones “gratuitas” con una serie de obsequios que, posteriormente, modificaron unilateralmente, hasta que exigí que se me tratara con el debido respeto. Créanme: adoro a mi patria, pero no deseo regresar debido a este tipo de situaciones. ¡¡¡Recibo un trato mucho mejor en Europa que en mi propio país!!! Nosotros, los mexicanos, nos encontramos en una especie de “tierra de nadie”, padeciendo maltratos y abusos por parte de entidades como Vidanta, la cual, a todas luces, comete un sinfín de irregularidades y, hasta la fecha, ha logrado salir impune de ellas. Por favor, piénsenlo dos veces antes de entablar cualquier tipo de relación comercial con esta empresa”.

