* Inspirado en el espíritu de los espacios franceses donde la comida acompaña el ritmo del día, el restaurante evoluciona con una propuesta generosa, cercana y profundamente local en el corazón de Polanco
Casa Imperial, referente por su cocina de sabores auténticos, la calidez de su servicio y un ambiente afable, evoluciona hacia una brasserie mexicana, iniciando una nueva etapa que sublima su esencia. Inspirada en la tradición francesa de los espacios donde la comida se vive sin prisa—generosa, cotidiana y ajena a horarios rígidos—, la propuesta concibe la mesa como un punto de encuentro democrático y cercano, capaz de adaptarse al pulso del día. Su menú traza un diálogo natural entre platillos fundamentales de la gastronomía mexicana y clásicos franceses reinterpretados con un gusto profundamente local.
El restaurante de Grupo MYT, un imprescindible culinario ubicado en la esquina de Galileo y Emilio Castelar, retoma el icónico allure de los emblemáticos establecimientos presentes desde hace más de un siglo en todo el territorio galo para una experiencia que armoniza inéditas reinterpretaciones y fusiones de las recetas de ambos mundos con una visión honesta, cercana y sin pretensiones.
La carta de Casa Imperial proyecta la tradición como una invitación para recuperar el placer por la comida exquisita, despojada de artificios y con la sazón de casa. A lo largo de la jornada, del desayuno y hasta las cenas, pasando por el almuerzo, las citas espontáneas para tomar un café o reencontrarse para un aperitivo al ocaso, el espacio evoluciona orgánicamente con un ritmo sin apremio.
Para comenzar el día, la propuesta matutina combina una cuidada selección de clásicos mexicanos con guiños a la cocina francesa, dando lugar a platos como los molletes imperiales con chorizo en baguette de masa madre y queso gruyere, o el croque madame con huevo poché y bechamel enchipotlada, junto a infaltables como la quesabirria, el huarache con cecina y los chilaquiles Casa Imperial con barbacoa y salsa borracha, todo acompañado por la distintiva panadería de Saint que reúne conchas con nata, roles de canela, croissants de almendra y chocolatines, ideales para maridar con café 100% arábica de los Altos de Chiapas.
En los almuerzos se celebra la cocina cotidiana y de fuerte arraigo entre los epicúreos. Para comenzar destacan la sopa de cebolla con pan baguette y queso gruyere; la sopa de tortilla con caldillo de jitomate con chile guajillo, juliana de tortilla y guarnición de aguacate, chicharrón, crema de rancho y chile pasilla frito o el fideo seco Casa Imperial con queso panela, aguacate, cilantro, chile chipotle y crema.

La propuesta continúa con sugerencias como los tacos generosos, ya sean los de pastor con piña asada y cebolla Xnipec, los gobernador de camarón marinado en salsa talla con rajas de chile poblano, cebolla y queso Oaxaca; al igual que la ensalada César, originaria de Tijuana, o la Niçoise con bonito sellado, huevo cocido, papas, jitomate cherry, ejotes tiernos, aceitunas, hojas de lechuga y un aderezo de finas hierbas.
En las cenas Casa Imperial dispone de opciones de pescados, como el filete de robalo a la meunière frito con mantequilla y acompañado con papas y espinacas, o el filete de salmón al limón. En las carnes y aves sobresalen los cortes angus al carbón con guarniciones de gratin dauphinoise o verduras al grill; el filete chemita asado a la mantequilla con cebollas caramelizadas, el pollo con mole poblano con arroz y la milanesa vienese de res estilo Wiener Schnitzel, una receta presente en México desde finales del siglo XIX.

La Degustación del Chef se presenta como una travesía gourmet a través de las distintas regiones de México: desde Yucatán con la sopa de lima, hasta Oaxaca con los chapulines; pasando por el toque galo del filete a la pimienta, que reafirma la rúbrica de fusión franco mexicana.
La atmósfera de Casa Imperial evoca los salones y restaurantes emblemáticos del Porfiriato en el corazón del centro histórico de la Ciudad de México. Su conceptualización y diseño son el resultado de la colaboración entre Grupo MYT y Andrés Mier y Terán, junto con su equipo en MYTGLVDK, integrando también lineamientos originales del trabajo de Gabriel López Morton para Grupo MYT en el desarrollo de las cantinas La Imperial, su proyecto hermano.
Casa Imperial rinde homenaje al vínculo histórico entre México y Francia, unidos por el savoir-vivre, la hospitalidad y una manera compartida de entender la gastronomía, reinterpretada desde una brasserie mexicana.

Fotos: Cortesía Casa Imperial

