Original y Copia
Por Martín de J. Takagui
Solamente el ex presidente Vicente Fox ha dicho que gobernar sería fácil y nadie más. Recordemos cuando el primer presidente del Partido Acción Nacional prometió que en media hora habría de acabar con el problema de la guerrilla en Chiapas, con el subcomandante Marcos al frente, seguramente pensaba que gobernar era muy fácil.
Hoy la presidenta Claudia Sheinbaum de ninguna manera podría pensar que gobernar es fácil, cuando se encuentra, quizás, en el momento más difícil de su administración y no lo sería, si las cosas siguen empeorando, pues tiene abiertos muchos frentes y muy poco tiempo para resolverlos y hay casos en los que es obligado que se resuelvan bien, porque de otra manera no quiero ni pensarlo.
Estamos a un mes de que inicie el mundial de futbol, con el partido inaugural en la Ciudad de México, al cual señala que no asistirá y que ya regaló su boleto, ¿el no asistir es mejor o le traerá mayores consecuencias?
La ciudad de México, al final de cuentas, aunque es Clara Brugada la jefa de Gobierno, no es a ella a quien van a criticar por la forma en que se encuentra el Sistema de Transporte Colectivo Metro, sino a la presidenta, porque si yo llego, entre esos cinco millones de visitantes que tanto han dicho que vendrán y entro al Metro en Hidalgo, podría caerme en alguno de los escalones que no existen, tendría que alumbrar mi camino con el celular y tendría que esperar 15 minutos a que pase un tren al que no podré subir.
Si leo alguno de los periódicos capitalinos o enciendo la tele en el canal cuatro o en el seis me encontraré noticias de que hay baches, socavones, choques por los ebrios que conducen todas las madrugadas impunemente y, lo peor es que hay fiestas que acaban en masacres de tres muertos y nueve heridos que han tenido que ser trasladados en vehículos propios a los hospitales, porque no hay ambulancias ni patrullas que atiendan las emergencias.
Lo del Mundial de Futbol es lo de menos no quiero ser ese turista extranjero, y esperemos que no lleguen esos cinco millones, pues sería una locura de país, ese turista extranjero que llegue y que se entere de que hace apenas unas semanas hubo un operativo en Chihuaha, del que ni la presidenta del país, ni la gobernadora estaban enteradas de que había agentes de la CIA ayudando e interviniendo para aprehender a narcotraficantes en territorio mexicano y acabaron muertos.
Tampoco quisiera enterarme de que, a seis horas del estado de Monterrey, sede de los juegos del mundial, acaban de destituir o hicieron renunciar al gobernador, porque Estados Unidos pidió que lo detuvieran, con fines de extradición, porque estaba coludido con el cartel de narcotraficantes más sanguinario del mundo y el gobierno de México pide pruebas de sus delitos para que entonces se proceda a su detención.
Sin duda la presidenta Claudia Sheinbaum se encuentra en un momento sumamente delicado, en donde las presiones de Estados Unidos cada día son más fuertes y amenaza con venir y meterse en alguna incursión terrestre para ir a combatir y neutralizar a los grupos criminales, porque el gobierno no ha sido capaz o no se ha decidido a combatirlos de manera frontal.
Qué sentiría un visitante noruego si llegara a México y se enterara de que el presidente Donald Trump ha reiterado que en México los grupos criminales y narcoterroristas son los que gobiernan este país y nadie más, que la presidenta de México es una mujer que le cae bien, pero su gobierno está infiltrado y por ello los criminales son los que deciden.
El problema más grande, no es lo que sientan los visitantes extranjeros o lo que piensan, si es que vienen a nuestro país, pues después de estas noticias que se han conocido a nivel internacional han cancelado sus viajes a nuestro país.
El problema es que son realidades que estamos viviendo los mexicanos, que no necesitamos que haya datos o que alguien tenga otros datos, son cosas que estamos viviendo, sufriendo y temiendo, porque son noticias de todos los días.
Los mexicanos estamos viviendo tiempos difíciles, tiempos de riesgos, México se ha convertido también en el país en donde ejercer el periodismo libre, es el país más peligroso, pues muchos periodistas han sido acallados, han sido asesinados y otros han sufrido atentados en contra de la vida.
A nadie le conviene que el gobierno esté viviendo lo que hoy enfrenta la administración Sheinbaum. Todos debemos aportar y confiar en que pronto se resolverán todos esos problemas.

