Columnas

El tigre colombiano

sebastian-godinez-vineta
Anúnciate aquí

Sebastián Godínez Rivera

Abelardo de la Espriella es el presidente electo de Colombia. El triunfo de la derecha en dicho país dice mucho de la polarización geográfica y no ideológica que se piensa, la decepción con el gobierno de Petro y la seducción por parte de liderazgos populistas.

El apodado “tigre colombiano” ha dado el salto a la Casa de Nariño a pesar de varios pronósticos y de la injerencia ilegal en la campaña, cortesía del presidente Gustavo Petro. Demasiadas cosas se han escrito en éstos días sobre si es un personaje de ultraderecha, su pasado controversial, su trabajo como abogado y su afinidad con Estados Unidos. No obstante, es importante entender el perfil de de la Espriella a la luz comparativa de otros liderazgos de la región que no son necesariamente lo mismo.

Desde 2018 y luego en 2023 aparecieron una serie de derechas como la de Jair Bolsonaro en Brasil y la de Javier Milei en Argentina que se consideraron triunfos aislados. Empero, desde 2023 un abanico de fuerzas conservadoras han aparecido en la región, por lo tanto, intentar clasificarlas permitirá delinear el perfil del próximo presidente colombiano.

Existen países como República Dominicana, Honduras, Panamá, Paraguay, Bolivia y Costa Rica donde sus presidentes pertenecen a una derecha moderada e institucionalizada. En otras naciones como El Salvador,

Argentina, Ecuador y Estados Unidos la aparición de liderazgos estridentes como Bukele, Milei, Noboa y Trump respectivamente han tenido mayor éxito en la conquista del electorado. Finalmente, hay otro grupo como José Antonio Kast en Chile quien reivindica la dictadura y en Perú, Keiko Fujimori, heredera del legado de su padre que tiene otros tintes.

Abelardo de la Espriella tiene similitudes con Javier Milei en el terreno económico puesto que en varias ocasiones declaró que apostará por la reducción de burocracia, desregulación de la economía y una liberalización del mercado aún más profunda. De la Espriella es claramente un personaje ligado al proyecto neoliberal lo cual no es nuevo para la región. Otro elemento distintivo es que cuenta con un pasado empresarial similar al de Bukele y Trump quienes antes de incursionar en la política se dedicaban a los negocios.

Aunque no son nuevos los presidentes de corte empresarial es pertinente señalar que se han vuelto una constante para las derechas disruptivas. Al no provenir de sectores políticos esto les permite un mayor margen de acción a nivel político. Trump, Bukele y de la Espriella son muestra de que miembros del gran capital tienen la capacidad de incidir en el terreno político y ganar el poder. Asimismo, varios personajes con éstas características han logrado forjar movimientos que van más allá de los partidos tradicionales.

Por ejemplo, Bukele formó Nuevas Ideas para competir por la presidencia y ha logrado por vías extraconstitucionales hacerse con todo el poder. En Argentina, Milei fundó la Libertad Avanza que ha mostrado un crecimiento importante desde 2025, en Ecuador el presidente Daniel Noboa utiliza Alianza Democrática Nacional como una marca personal que le ha permitido retener el poder y en el caso de Estados Unidos aunque Trump fue postulado por el Partido Republicano su movimiento MAGA ha tomado posiciones claves que le han permitido incidir en la vida interna del instituto político.

De la Espriella no es la excepción ya que fundó el movimiento Defensores de la Patria ya que se negó a ser postulado por un partido tradicional. Su capacidad de construir una plataforma independiente para ganar la presidencia fue un elemento central que le atrajo votos incluso de las derechas tradicionales como el Centro Democrático. El próximo presidente no cuenta con una base sólida en el congreso lo cual le ha llevado a moderar su discurso beligerante a un tono más conciliador.

Aunque aún no rinde protesta, lo cierto es que tras su discurso de la victoria Abelardo de la Espriella hizo un llamado a la reconciliación, a trabajar con toda la ciudadanía y a respetar la institucionalidad. Esto es un distintivo de otras derechas como la de Bukele quien ha construído su propia institucionalidad, de Milei quien en varias ocasiones ha tenido fuertes roces con la oposición e incluso con Trump que ha tensado la relación con otros poderes del Estado. Habrá que esperar a que ejerza su poder para determinar si son solo palabras o en verdad existe un sentido democrático en su administración.

Hay que ser cuidadosos al momento de comparar y analizar a otros líderes de derecha porque el simple hecho de que existan similitudes, no los hace iguales. Al contrario, desde el primer periodo de Trump (2016-2020) hubo una tendencia para catalogar a varios personajes del mundo como “el Trump de” seguido de la nacionalidad. Por ejemplo, a Narendra Modi se le apodó el Trump indio, Boris Johnson fue el Trump inglés, Bolsonaro el Trump brasileño, Viktor Orbán el Trump húngaro, el presidente Karol Nawrocki el Trump polaco y hasta Marine Le Pen fue apodada la Trump francesa.

Eso provocó una generalización que devino en problemas de clasificación para las y los politólogos, sin embargo, actualmente con el regreso del republicano a la Casa Blanca el término ultraderechista se ha popularizado para señalar a los presidentes conservadores de la región. Javier Milei, José Antonio Kast, Abelardo de la Espriella, Keiko Fujimori, Laura Fernández, Rodrigo Paz y hasta Daniel Noboa han sido calificados así, pero no se presentan elementos porque se parte de la idea que todos son iguales. No es así.

De

Para DeReporteros

Clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Arriba