Columnas

Tan falsos como un billete de dos pesos

Por: RICARDO AGUIRRE CUELLAR

Estimado amigo; tal parece que las elecciones del año próximo, no van ha ser un día de campo para el régimen y que todo el cúmulo de corruptelas y compromisos con el narco serán la narrativa de la oposición. Aunado por supuesto al descarado huachicol fiscal, con el que han defraudado las arcas nacionales y que superan los seiscientos mil millones de pesos. Y el fracaso de las obras faraónicas que se han convertido en un auténtico pozo sin fondo.

Y que tienen como telón de fondo la más miserable impunidad.

El desastre es total. Pues se evidencia en toda la gobernanza.

De manera que lo que se advierte por parte del régimen, es usar todo el aparato oficialista para cometer un descarado fraude. Aprovechando a los aliados en las instituciones electorales y en el poder judicial. Como

Instrumento electorero, para convalidar el fraude.

A ocho años de iniciado este fatal régimen, los resultados son desastrosos. Y Sheinbaum solo ha demostrado que solo sirve para contener la cascada de escándalos y que su gobierno solo tapa el mugrero que dejó López Obrador.

La corrupción galopante que inunda todos los niveles es asfixiante, por el hedor que despide.

Y los desgañitados y descoloridos discursos, son el recurso agotado por inmoral, de quienes engañaron con el argumento de su superioridad moral y que bastaron ocho años para acreditar su falsedad y la retórica de su mentira.

El adelantar campañas y candidaturas representan la urgencia que tienen por establecer la percepción de triunfadores y que la aprobación popular de más del 70% está intacta; sin embargo lo que demuestra es el temor de perder las elecciones. Y que la aprobación es otra de las tantas mentiras con las que tratan de manipular a los ciudadanos.

Todos los resortes de la administración pública están oxidados o deformados por la mala gestión y la corrupción, ninguna dependencia se salva del desastre y donde los funcionarios llegaron con una mano atrás y otra adelante y de pronto ostentan cuantiosas y malhabidas fortunas, que restriegan en los rostros de la sociedad, con total descaro y con arrogante y cínico desplante de supuestas herencia recibidas.

La arenga moralista de no somos iguales, que esgrimía López Obrador para destacar su calidad moral, escondía el verdadero rostro, del delincuente, que acusando a los demás distraía al pueblo, para que no se fijara en su latrocinio.

Hoy y cada día que pasa va quedando más que claro, el costo que hemos tenido que pagar por elegir un gobierno de ineptos y ladrones, que aprovechándose de la ingenuidad y la buena fe, se dedicaron a escamotear de todas las formas posibles la riqueza nacional. Desde robársela con total descaro, hasta despilfarrarla en cuanta estúpida ocurrencia tuvieron López Obrador y Sheinbaum. Como si la nación fuera de su propiedad

Por eso la urgencia, de empezar las campañas, así sea violando la ley electoral, para tratar de nuevamente engañar al ciudadano, con las mismas mentiras, diciendo que el desastre no es de ellos, sino de los neoliberales y conservadores del prian, que quieren regresar por sus privilegios.

Y cómo puede ser diferente su discurso demagógico, si tendrían que reconocer su culpabilidad. Lo que de ninguna manera reconocerán; por tanto sera la misma cantaleta de hace ocho o nueve o diez años.

Y con los mismos aliados para extorsionar al elector, es decir. La narco delincuencia para amedrentar, coaccionar y secuestrar candidatos y operadores de la disidencia.

La receta es la misma. Dinero sucio y violencia.

Solo que ahora hay más ojos puestos sobre sus cómplices y muy seguramente la reacción del gobierno de Trump no será tan complaciente, como hasta ahora y las sorpresas estarán a la orden, como fue lo de Rocha Moya y compinches.

Los escenarios no son los mismos. Por lo tanto las recetas tampoco. Y los discursos de superioridad moral, serán más falsos que un billete de dos pesos. El tiempo se les agota. Y ellos lo saben y la paciencia de la sociedad también

No lo crees así estimando amigo.

Entre paréntesis; aunado a lo anterior, la cíclica división interna en narcomorena.

Que como toda organización piramidal; sólo unos cuantos disfrutan los privilegios del poder.

Las candidaturas a gobernador, diputados y alcaldes, evidentemente no son para cualquiera, sino sólo para los elegidos del caudillo y claro con el consecuente berrinche de los perdedores. Que son los muchos.

En estructuras donde solo vale la voz del cacique, esta vale en la medida que mantenga el poder.

Pero cuando el poder se va desgastando, también se va debilitando. Y la unidad de una organización como narcomorena, no pasa por la disciplina, sino por la autovaloración de los grupos que la conforman. O tribus. Y si algo hay en esa cosa. Son diferentes corrientes o tribus de todos los colores y sabores. Y que a estas alturas del partido ya no obedecen a la voz del caudillo mesías y más cuando el mesiánico líder está atrapado en su laberinto. Y López Obrador mantiene el poder, pero no el control.

Las acusaciones de corrupción de su estirpe es tan tóxica, que ya hasta Abelina López, alcaldesa de Acapulco y aspirante a la candidatura para gobernador del estado de Guerrero, lo dijo con todas sus letras. “Quien festeje, festeja la crónica de una muerte anunciada” a propósito de la nominación de su congénere Beatriz Mojica. En franca rebelión en la granja. O sea en contra de López- Shienbaum.

Y todo es que empiecen, para que se desgrane la mazorca. Al tiempo.

Y ya no hay el control, ni el estímulo del líder en su asenso. Lo que hay es la vorágine del descenso o el ocaso y fracaso del patriarca. Desfigurado por la corrupción, el narcoterrorismo y el despilfarro.

Pesadas lápidas que lo hunden en el fango de la historia.

PD. Es curioso como la corrupción rampante de las elites y amigos del poder, se tapa con herencias recibidas. Estos comunistas de caviar, son herederos del capitalismo y del rentismo avaro, pues resultan tener grandes extensiones de tierra y propiedades casi de igual manera que las tiene el nopal.

No se miden. Pero cual más cual menos es dueño de una fortuna. Y todas heredadas.

Roció Nahle, Romero Oropeza, los cínicos junior del bienestar hijos de López Obrador, Adán Augusto, Los Monreal, hasta el encuerado de Noroña, pasando por Rocha Moya, Américo Villarreal y un larguísimo etcétera. Todos heredaron fortunas de familiares miserables, pero inmensamente ricos. Sí, como no.

Que se los crea el pueblo bueno. Que los sigue y les aplaude.

PD2. Ahora resulta que Skynet y los cyborg de Terminator dejó de ser una ficción y la destrucción de la sociedad humana está prácticamente a tiro de piedra.

El mayor avance en la era de la información es nuestro mayor riesgo.

La IA según algunos ex empleados de Anthropic, si no se pone control a la inteligencia artificial en el 2030, ésta tendrá el potencial de acabar con la humanidad.

Si antes no acaba con nosotros los mexicanos, narcomorena. Y toda su putrefacta corrupción.

Qué tal.

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