Este sábado 19 de septiembre se llevará a cabo el Segundo Simulacro Nacional 2026, un ejercicio que este año tiene una particularidad: se realizará en fin de semana. Para quienes estén en casa con sus perros o gatos, puede ser una buena oportunidad para revisar qué tan preparados están para actuar con ellos ante una emergencia.
El ejercicio se realizará a las 12:00 horas, tiempo del centro de México. El Hospital Veterinario UNAM-Banfield recomienda considerar a los animales de compañía dentro del plan familiar de emergencia y aprovechar el simulacro para identificar aspectos básicos como quién será el responsable de ellos, cómo serán trasladados y qué necesitan tener listo si fuera inevitable salir de casa.
“En una emergencia debemos saber cómo actuar también con nuestros perros y gatos. Un simulacro nos permite identificar qué funciona y qué debemos corregir: desde localizar rápidamente su correa o transportadora hasta saber quién se hará responsable de cada ejemplar si es necesario evacuar”, señala el doctor Fausto Reyes Delgado, director médico y de Desarrollo Institucional del Hospital Veterinario UNAM-Banfield.
Un collar con su placa de identificación y los datos de contacto actualizados puede facilitar la localización de un perro o gato en caso de que se separe de su familia. La correa debe permanecer en un lugar accesible y, en el caso de los gatos, conviene contar con una transportadora adecuada y practicar previamente su uso.
Durante el simulacro también vale la pena observar cómo reaccionan ante la alerta, el movimiento de las personas o los cambios en su entorno. Si un perro o gato muestra signos persistentes de estrés o alguna conducta fuera de lo habitual, el médico veterinario puede orientar sobre las medidas más adecuadas para cada caso.
Así como cada familia puede preparar artículos esenciales ante una emergencia, perros y gatos tienen necesidades que deben contemplarse. Su mochila de emergencia puede incluir:
• Carnet o información médica y datos de identificación.
• Medicamentos que utilicen regularmente, acompañados de sus indicaciones.
• Agua y recipientes para beber y comer.
• Alimento suficiente para afrontar los primeros días, tomando en cuenta las porciones que consume habitualmente.
• Correa, arnés u otros elementos necesarios para trasladarlo de forma segura.
• Bolsas para desechos y artículos básicos de higiene.
En el caso de ejemplares que siguen una alimentación específica por edad o condición de salud, el prever una cantidad de su alimento habitual cobra todavía mayor importancia. Una emergencia no necesariamente permite conseguir de inmediato el producto que consume regularmente, por lo que la nutrición también debe formar parte de la planeación.
“Prepararnos implica conocer las necesidades particulares de cada ejemplar. Si recibe un alimento específico o sigue algún tratamiento, esos elementos deben estar considerados con anticipación y no hasta que ocurre una emergencia”, explicó el doctor Fausto Reyes Delgado.
Participar en el simulacro, no consiste únicamente en seguir una ruta de evacuación. También permite medir tiempos, distribuir responsabilidades y detectar situaciones que podrían complicarse en una emergencia real.
¿La transportadora está accesible? ¿La placa de identificación tiene los datos actualizados? ¿Hay alimento disponible? ¿Todos en casa saben quién se hará cargo del perro o del gato? Resolver estas preguntas nos ayudará a estar mejor preparados cuando realmente sea necesario actuar.
El incluir a nuestros perros y gatos en los planes familiares de emergencia es una forma de prevención y cuidado responsable. Para el Hospital Veterinario UNAM-Banfield, prepararse para proteger su salud y bienestar ante situaciones inesperadas forma parte del propósito de crear un mundo mejor para las mascotas.
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