Internacional

Los eurodiputados insisten en reclamar un presupuesto ambicioso para 2028-2034

El Pleno debatió con representantes de la Comisión y el Consejo el estado de las negociaciones sobre el próximo marco financiero plurianual de la Unión Europea (UE) para 2028-2034.

“El recorte del presupuesto, que debilitaría a Europa en los próximos años, dificultará su aprobación por el Parlamento”, advirtió Siegfried Mureşan (PPE, Rumanía), uno de los coponentes, durante el debate. La Cámara “no aprobará un presupuesto que no nos permita lograr nuestros objetivos, que limite nuestra capacidad de reaccionar ante las crisis o ante eventos inesperados”, remachó.

Mureșan hizo hincapié en que la Comisión propuso un presupuesto para 2028-2034 al mismo nivel que el de 2021-2027 pese a los crecientes desafíos. La propuesta de la Comisión asciende al 1,15% de la renta nacional bruta de los Estados miembros, mientras que el presupuesto en curso se sitúa en el 1,14%. “Cualquier reducción adicional por debajo de lo propuesto por la Comisión debilitaría a Europa”, insistió. El coponente recalcó que los presupuestos nacionales han crecido el 68% en estos siete años, mientras el marco financiero comunitario se queda atrás, lo que confirma que la percepción de que el presupuesto de la UE no deja de crecer es incorrecta.

“Ya no nos enfrentamos a crisis puntuales, sino a cambios estructurales”, señaló Carla Tavares (S&D, Portugal), la otra coponente, reclamando también una “respuesta estructural y ambiciosa”. Tavares enfatizó que el Parlamento “no está pidiendo más dinero. Pedimos alinear los recursos con las responsabilidades de la UE”.

Aunque todos coinciden en que Europa necesita un presupuesto más fuerte para abordar prioridades como la competitividad, la independencia energética, la seguridad, el clima, la educación y la salud, algunos en el Consejo defienden un presupuesto más pequeño y rechazan habilitar nuevas fuentes de ingreso. “Eso es pedir una Europa de primera clase con un presupuesto de segunda. No es ambicioso, es una contradicción que acabará perjudicando a los europeos”, recalcó Tavares.

Explicó que la elección no es entre una Europa barata y una Europa cara, sino entre una Europa infrafinanciada, que salta de crisis en crisis, y una Europa bien financiada, preparada para anticiparse, invertir en las personas y las empresas y diseñar su propio futuro.

Los oradores de la mayoría de los grupos políticos reafirmaron la posición fijada por el Parlamento en abril de 2026. Los eurodiputados reclaman un presupuesto sólido, realista, que mire al futuro y dotado de nuevas fuentes de ingresos. Insisten en un marco financiero que beneficie a los ciudadanos, reduzca la desigualdad y garantice recursos adecuados para políticas clave, incluida la agricultura, la cohesión regional y la financiación social. También mostraron inquietud por cómo se gastan los fondos y demandaron máxima transparencia y rendición de cuentas.

Thomas Byrne, el ministro irlandés para Asuntos Europeos, confirmó que la presidencia irlandesa presentará su propuesta el sábado. “Nuestro objetivo es avanzar hacia un acuerdo”, avanzó, aunque admitió que lograr un compromiso requerirá decisiones difíciles.

El comisario de Presupuesto, Piotr Serafin, destacó que “algunas capitales siguen mirando al presupuesto de la UE como los contables a las hojas de cálculo”, centrados sólo en ingresos y gastos. Este enfoque ya era equivocado en el pasado, pero aún lo es más con el modelo actual, reseñó. El comisario insistió en que el presupuesto comunitario sirve para hacer frente a desafíos comunes que los Estados miembros no pueden abordar solos.

En la posición adoptada en abril, la Cámara reclamó un incremento de alrededor del 10% en comparación con la propuesta de la Comisión de julio de 2025 para financiar prioridades clave de la Unión, como la defensa y la seguridad, la competitividad, la cohesión y la agricultura. Los eurodiputados también propusieron nuevas fuentes de ingresos para el presupuesto, para reducir la presión sobre las contribuciones de los Estados miembros: una tasa sobre los servicios digitales, una tasa sobre las apuestas en internet, la extensión del mecanismo de ajuste de carbono en frontera (CBAM, por sus siglas en inglés), y una tasa sobre las ganancias con criptoactivos.

Contexto

El Parlamento está a la espera de la posición común de los Estados miembros para continuar las negociaciones sobre el próximo presupuesto. La presidencia chipriota del Consejo propuso un recorte del 2% respecto a las cifras de la Comisión. La presidencia irlandesa del Consejo desvelará sus propuestas el sábado 10 de octubre. Para salir adelante, el marco presupuestario requiere una decisión unánime del Consejo y la aprobación del Parlamento por mayoría absoluta de sus miembros. Más del 93% del presupuesto comunitario va directamente a programas que benefician a los ciudadanos en los Estados miembros, y solo el 7% es gasto administrativo.

En la foto: Siegfried Mureşan, del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos)

Foto: archivo

Clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Arriba